En alguna ocasión, en este mismo espacio, escribí sobre la similitud
que existe entre la industria de los videojuegos y la cinematográfica,
y recorriendo algunas calles de Los Ángeles, me sorprendió ver el boom
de películas que este año se han proyectado o que están por salir y
cuya inspiración llegó de un videojuego o de un cómic.
A continuación
algunas de ellas: Hitman, una adaptación bastante distorsionada del
juego de Eidos, Beowulf de Ubisoft, The Golden Compass de Sega, Dead or
Alive de Tecmo y de las que se encuentran en negociación, creación u
otro tipo de proceso son Kane & Lynch también de Eidos, Halo de
Bungie, Gears of War de Epic (estos dos para Microsoft Game Studios) y
Mega Man de Capcom (en realidad es un rumor que corre por internet). De
los cómics: 30 Days of Night, la tan esperada secuela de Sim City y
IronMan.
Incluso, cuando pareciera que esta moda es la nueva
tendencia de la temporada, al más puro estilo de pasarela en un fashion
week, la realidad es que esta idea de llevar historias de un lado para
otro, es decir, de un medio a otro, ya tiene tiempo. Hagamos un poco de
memoria: Street Fighter fue una de las primeras, junto con Mortal
Kombat, Mario Bros, Sim City, Resident Evil, Silent Hill y, claro, toda
la larga lista de superhéroes ya conocidos como Batman, Spiderman,
Superman, etcétera.
Entonces, sin mayores pretenciones, lo único
que quería dejar establecido es que al parecer las historias que
sustentan a los videojuegos, así como las que dan vida a un cómic,
están salvando a los guionistas de Hollywood, porque quizá tienen menos
ideas sólidas que desen-lacen en historias para enganchar a la
audiencia cada vez más expuesta a contenidos repetitivos y
convencionales.
susana@gamers.vg