Park City es un pequeño pueblo de apenas cinco mil habitantes, y vecino de Salt Lake City, la capital del estado de Utah.
Se empezó a poblar en el siglo XIX al descubrirse vetas de oro en
sus montañas. Al desplomarse el mercado de la plata en la década de
1930, un trío de noruegos organizaron en sus montañas, competencias de
salto de esquí. Así comenzó su fama como lugar propicio para deportes
invernales.
A principios de la segunda postguerra, ya con la bonanza estadounidense, se inaugura como área de esquí abierta al público.
En 1985 ahí se celebró la primera Copa Mundial de Esquí y para 2002 fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Hoy existen tres grandes resorts en el pueblo: Park City, The Canyons y
Deer Valley que ofrecen excelentes instalaciones para esquiar, lujosas
habitaciones, restaurantes y spas. Pero también hay cabida para
alojamientos y lugares más económicos para disfrutar del pueblo y las
distintas disciplinas que precisan de temperaturas bajo cero.
Hay pistas para esquí y snowboarding (Deer Valley es el único que no
permite la práctica de este último) tubos para acrobacias, pistas de
hielo para patinaje artístico y de velocidad, circuitos para campo
traviesa y pistas para bobsled y skeleton donde el público en general
puede iniciarse en cualquiera de esas disciplinas e incluso no será
difícil ver al equipo olímpico estadounidense o a alguna luminaria
mundial haciendo sus prácticas diarias.
Los turistas más conservadores y menos osados pueden disfrutar de una
caminata por la nieve o en el pueblo o dar un paseo en carro tirado por
caballos.
Para quien no puede viajar sin apartarse de los aparadores, hay tres
áreas comerciales con tiendas departamentales, boutiques y galerías.