París es una ciudad que identificamos con actividad, vida nocturna, cultura, la vida alegre y la Belle Epoque.
Pero en el XX distrito (arrondisement) se encuentra uno de los
atractivos de la ciudad que rinden culto a muertos franceses y
extranjeros y se ha convertido en lugar de peregrinación de turistas
del mundo entero: el cementerio de Pere Lachaise.
Abierto en 1804, éste cementerio se situaba entonces en las afueras de
París y la mayor parte de los habitantes desaprobaban un camposanto tan
alejado de la ciudad. Fue hasta que restos mortales de celebridades
fueron depositados en él, que se ganó la aceptación parisina.
Enterrados en este lugar encontramos desde el filósofo de la edad media
Pierre Abelard y su amada Eloise, el escritor irlandés Oscar Wilde, las
cantantes Edith Piaf y Maria Callas, los compositores George Bizet,
Giaochino Rossinni y Frederic Chopin junto con una vasta lista de
escritores, premios Nobel, periodistas y bailarines.
No menos célebre aunque en otro ámbito es Jim Morrison, cantante de The
Doors quien murió en París y ha motivado durante más de tres décadas a
seguidores del mundo entero a cantar alguna de sus canciones o
escucharla en silencio en el walkman o iPod sentados en una de las
tumbas cercanas que también acababan con alguna pinta o graffitti de
los peregrinos de éste icono del rock. Desde hace 10 años las
autoridades hicieron limpieza y un policia monta guardia para evitar
además, que en lugar de veladoras, se enciendan como ofrenda algún
cigarro ilegal en honor del "Rey Lagarto".
La celebridad más reciente que ha llegado al famoso cementerio francés es el mimo Marcel Marceau, fallecido hace apenas un mes.
Se venden mapas con la localización de las tumbas famosas y en la
página www.perelachaise.com se puede hacer un recorrido virtual.