La norma ISO-9001 fue elaborada por la Organización Internacional para la Estandarización y especifica los requisitos para un sistema de gestión de calidad que pueden utilizar las organizaciones para su aplicación.
Según describe Carlos Pitanga, presidente de la firma de certificaciones British Standards Institution, la norma fue creada en 1987, aunque antes de esta primera publicación existió una norma inglesa publicada precisamente por BSI en 1979.
Explica que la norma “incluye todas las funciones que una empresa necesita, tal como requerimientos de calidad para que pueda mejorar sus operaciones, mayor capacidad para cumplir con los requerimientos del cliente y generar más satisfacciones de ellos, así como incrementar la competitividad” .
Asegura que, entre las ventajas para el empresario, la norma “aporta credibilidad a su operación y avala que la empresa tiene sus procesos bajo la normatividad”. Además:
Fortalece la cadena de proveedores
“Unas 800 mil empresas en todo el mundo ya están certificadas”, revela el entrevistado, mientras que en México calcula unas 5 mil, de las cuales “sólo un 20% de ellas son PyMES, según nuestro mejor estimado”.
Reconoce que “la base todavía es pequeña en comparación a otros países (Brasil duplica el número de certificaciones) sin embargo, el potencial de crecimiento es grande”.
Añade que “hay crecimiento, no con la velocidad que nos gustaría, sino moderado (...) esto se explica porque los empresarios no conocen los beneficios de la certificación, desconocen que un modelo de gestión puede apoyar el crecimiento de su negocio”.
Los cambios en la norma
“Cuando surgió la norma en 1987, fueron las grandes corporaciones internacionales las primeras en aceptarlo, sobre todo el sector metalmecánico, eléctrico y químico”.
Carlos Pitanga narra que esto ha cambiado con el paso del tiempo: “hubo una diseminación más amplia y empezó a llegar a medianas, pequeñas y ahora microempresas, así como de diversos sectores”.
Respecto a los cambios de la norma en sí, describe que después de la primera generación existió una segunda en 1994, una tercera publicada en 2000 y una cuarta que se planea para el 2008. “Viene evolucionando para seguir las necesidades del mercado”.
El experto estima que la generación del próximo año “va a aportar cambios con grandes beneficios para los usuarios, pero bajo impacto sobre el cambio de documentación (...) se espera que sea una norma más sencilla para el usuario y más precisa en sus informaciones, así como con facilidades de traducción”.
¿Cómo obtener la certificación?
Carlos Pitanga explica que “primero hay que conocer la norma, es decir, que la empresa tome capacitación; después hay que seleccionar un líder para un proyecto”.
Revela que entre seis meses y un año “se mejoran los procesos internos para cumplir con los requerimientos de la norma”. Después se realiza una auditoría y tras su aprobación la empresa recibe el certificado.
Respecto al costo “depende del tamaño de la organización”. Si el proceso incluye la capacitación y la posterior certificación, la inversión para una PyME sería de aproximadamente 10 mil dólares, esto a lo largo del periodo.
“Cuando la industria tiene problemas técnicos graves, como por ejemplo una empresa industrial cuyo proceso de producción no es capaz de cumplir con sus contratos, en esa situación se necesitaría comprar tecnología y nuevo equipo para mejorar el mantenimiento, por lo que el costo se incrementa”.
A pregunta expresa sobre si existe financiamiento, el entrevistado responde que “hay empresas de gobierno y otros organismos que ofrecen incluso un otorgamiento de recursos, con el compromiso de que la empresa seguirá en el programa”. Propone el ejemplo de PIAPyME “que ofrece recursos a empresas del sector de alimentos”.
El certificado tiene validez por tres años. Sin embargo, en ese periodo se realizan visitas planeadas para verificar si la empresa mantiene sus sistemas en correcto funcionamiento. “Si todo va bien, al cabo de tres años se aprueba una re-certificación para otros tres años”.
Una opción para obtener la norma es la firma BSI, con cartera actual de 60 mil empresas certificadas. Además de la certificación y evaluación, ofrece capacitación, certificación de productos, pruebas e inspecciones de productos y Certificación CE.
Para mayor información, puedes consultar: http://www.bsiamericas.com/Mexico/index.xalter