Seguramente has visto a los expertos escaladores colgados a la mitad de una gigantesca pared de roca. Sólo con la ayuda de potentes binoculares puedes notar que "esas manchitas de colores" son personas.
Aunque te parezca increíble tú puedes estar en una situación muy parecida y no requerirás semanas de entrenamiento, ni una condición física excelente, qué digo, ni siquiera deberás comprar equipo carísimo, sólo necesitas lanzarte a Monterrey y conocer la "ruta Vértigo", el juguete nuevo para los que aman las actividades de aventura.
La más importante en México
A grandes rasgos una vía ferrata consiste en una ruta vertical claramente definida que combina protecciones para equipo técnico, pero que en realidad consta de escalones artificiales, puentes colgantes, líneas de seguridad y en ocasiones hasta tirolesas, como en el caso de la que se encuentra en Nuevo León.
El lugar donde se encuentra esta actividad es el pico Independencia, un sitio que desde hace años ha servido para hacer escalada en roca por los habitantes de Monterrey y sus alrededores, sólo que ahora puede ser conquistado por personas que deseen invertir cuatro horas de sudor intenso más tres extras divididas en transporte e instrucción básica... un total de siete horas de actividad.
Inicia la emoción
La empresa que opera la "ruta Vértigo" es Geo Ecoaventura, una de las pioneras en cañonismo y actividades de aventura en el norte del país.
Tienen su base en la capital neoleonesa donde citan a los interesados, que por lo menos deberán ser dos, para probar su valor en las alturas, rodeados de roca y cactáceas.
Son 40 minutos aproximadamente hasta el ejido donde se localiza la pared.
Una vez en el lugar se le explica a los participantes cómo deberán ir asegurados (estarán sujetos siempre), cómo ajustar bien el arnés y el casco o incluso la forma de colocar el guante para no lastimarse en las escalerillas de acero.
Recuerda que estarás a 300 metros del suelo, lo que significa que si le temes a la altura y no puedes controlar tu miedo, lo mejor será evitar una prueba de tal exigencia. Como primer intento de superar fobias, lo mejor será intentar con rapeles de mediana altura y una vez que logres tranquilizarte a gran altura estarás listo para esta prueba.
Un poco de todo
Para llegar a la cima se requiere invertir dos horas aproximadamente: es subir y subir, descansar un poco, admirar el paisaje, escuchar instrucciones y volver a la contienda hasta llegar a los 300 metros de altura... nada despreciable.
Desde su cumbre se observa la ciudad de Monterrey por un lado, y por el otro la gigantesca columna vertebral que corresponde a la Sierra Madre Oriental.
Lo que adereza el recorrido es que en la cima se traviesa un puente colgante, con todo el terror o emoción que significa tener el vacío en los pies.
Como todo lo que sube debe bajar lo que sigue es el descenso, pero en tirolesa.
Serán tres, y la más larga alcanza los 220 metros de longitud, toda una emoción, una montaña rusa con mucho toques naturales, la línea es de acero, pero el panorama no es madera, son rocas, árboles, naturaleza.
Posteriormente te esperarán tres rapeles, el más largo es de 40 metros, pero ya para ese momento estarás más que tranquilo, la emoción continúa, pero el miedo se habrá ido.
Cuando te des cuenta estarás de nuevo en tierra firme, la tarde habrá llegado y una gran botella de agua sabrá a gloria, habrás conquista la vía ferrata, el juguete de aventura recién inaugurado en Monterrey, pruébalo.