La compañía de Bill Gates, Microsoft, se embarcó ayer en un
ambicioso plan a largo plazo para obtener un papel central en el
negocio de la información sobre servicios de salud de Estados Unidos,
aunque analistas advirtieron que serían necesarios varios años antes de
saber si la iniciativa resulta rentable.
En el centro de la
decisión de la compañía de software está un nuevo servicio en línea
llamado HealthVault, en el que los consumidores pueden incluir
versiones digitales de todos sus expedientes médicos sin cargo alguno.
Reunir
todos los registros médicos en un sólo lugar terminará con la actual
fragmentación de información médica y dará a los consumidores más poder
para vigilar su salud y asegurarse de que obtienen los cuidados de
mejor calidad, aseguró Peter Neupert, director del grupo de soluciones
médicas de Microsoft.
La compañía de software planea utilizar
algunas de sus familiares estrategias tecnológicas para convertir su
administración de registros personales en un negocio más extenso.
Una
de dichas estrategias es utilizar HealthVault como una plataforma a la
que puedan recurrir otras compañías de hardware y software, que podrán
presentar solicitudes para utilizar la información médica.
Los
fabricantes de dispositivos médicos podrán diseñar máquinas que
interactúen con el sistema y envíen información médica a HealthVault.
Esta estrategia recuerda a la que colocó a Windows como parte central
de la industria de las computadoras personales.
Microsoft también
aplicará el modelo empresarial y la tecnología de búsqueda en internet
para obtener beneficios del servicio. Los usuarios de HealthVault
podrán buscar información mediante un motor de búsqueda especializado,
el cual será financiado mediante publicidad de compañías que venden
artículos como productos farmacéuticos y planes para perder peso.
“El modo en que hacemos dinero es generando una mayor actividad en los registros médicos”, comentó Neupert.
Algunos observadores advirtieron que serían muy pocos los consumidores que adopten el servicio de Microsoft a corto plazo.
“Me
parece que se están anticipando”, aseguró Liz Boehm, analista en
Forrester Research. Los consumidores tienen pocos incentivos
financieros y es muy reducida la cantidad de gente que le da a su salud
la suficiente importancia como para querer reunir y monitorear sus
registros, agregó.
La primeras iniciativas exitosas en Estados
Unidos de crear registros de salud digitales probablemente serán
impulsadas por grandes empresas y corporativos y por preocupaciones en
materia de seguros médicos, dado que obedecen al interés financiero de
tratar de identificar los problemas de salud potenciales.