Los estadounidenses que vuelen
a partir de hoy a Canadá, México, el Caribe o las Islas
Bermudas deberán presentar un pasaporte en regla, de acuerdo con una
nueva normativa que se aplicará en todo Estados Unidos.
Las autoridades harán una excepción solamente con los pasajeros
estadounidenses que ya comenzaron su viaje y regresen a los Estados
Unidos después del 1 de octubre, según el Departamento de Seguridad
Nacional (DHS) .
La medida se enmarca dentro de la llamada "Iniciativa de Viajes del
Hemisferio Occidental" (WHTI, por sus siglas en inglés) ,
anunciada en noviembre pasado como parte de un plan de seguridad
nacional.
Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Congreso y las
entidades de seguridad estadounidenses han hecho de la vigilancia de
las fronteras una de sus principales prioridades.
Inicialmente la normativa iba a entrar en vigor en enero, pero las
nuevas exigencias provocaron una avalancha de solicitudes para
pasaportes y el Departamento de Estado se vio incapaz de tramitar todas
antes de las vacaciones de verano.
El Congreso incluso tuvo que aprobar una medida para que el
Departamento de Estado pudiera contratar a empleados retirados para
avanzar en la expedición de los pasaportes.
Ante las críticas por las demoras en la emisión de pasaportes, los
departamentos de Estado y de Seguridad Nacional anunciaron en junio
pasado una extensión de las antiguas normas para que los
estadounidenses pudiesen viajar fuera del país con otros documentos de
identidad mientras tramitaban sus pasaportes.
En ese caso, sólo debían mostrar un recibo expedido por el Departamento
de Estado como comprobante de haber solicitado un pasaporte
norteamericano, pero esa prórroga expiró en la medianoche de ayer.
Las autoridades estadounidenses han logrado reducir el tiempo de espera
y tramitan ahora las solicitudes en un plazo de entre seis y ocho
semanas, según el Departamento de Estado.
El organismo informó de que expidió 16 millones de pasaportes al
término del año fiscal 2007 (concluido ayer) , una cifra que supera en
casi cuatro millones el registro obtenido durante el año fiscal 2006.
Pero la decisión ha causado cierto revuelo en el frente demócrata y así
lo puso de manifiesto el presidente del Comité Judicial del Senado,
Patrick Leahy, quien solicitó en septiembre que la norma se postergase
hasta junio de 2009.
Leahy comentó que los departamentos de Estado y de Seguridad Nacional
se habían apresurado en poner en marcha el plan de seguridad fronteriza
sin que las autoridades hubieran completado el periodo de formación del
personal o instalado la infraestructura tecnológica necesaria en los
puestos de control.
"Veremos grandes demoras en nuestras fronteras" , advirtió Leahy, que
apuntó al intercambio comercial y la movilidad de los viajeros como los
grandes afectados por la decisión.
Como parte de esta medida, Estados Unidos también exigirá el pasaporte
a partir de junio de 2009 a los ciudadanos que viajen a los mismos
destinos por de Marzo o tierra.
La iniciativa estaba prevista para el próximo año, pero el Congreso decidió retrasar su implantación por 17 meses.
A partir del 31 de enero de 2008 también entrará en vigor una medida
que obligará a los ciudadanos estadounidenses que retornen al país por
de Marzo o tierra desde Canadá, México, el Caribe o las Islas Bermudas
a mostrar un pasaporte, un certificado de nacimiento o una prueba de su
ciudadanía.
pmm