Un robot mexicano bilingüe, que alcanzó el tercer lugar en un
concurso internacional de robótica, es perfeccionado por el grupo de
jóvenes universitarios que lo crearon para que en un futuro desempeñe
actividades en el hogar y las oficinas.
El autómata, llamado
TPR-8, luce un sombrero texano, mide 1.5 metros, se mueve con ruedas y
con sus cejas lumínicas expresa asombro, tristeza o duda.
Cuenta sólo con un brazo mecánico que le sirve para recoger objetos del suelo, como un periódico, y funciona con una batería.
"El
objetivo es que estos robots estén en nuestras casas y que nos podamos
comunicar con ellos, que nos avise cuándo debemos tomar un medicamento,
y ayudar a levantar a alguien en caso de sufrir una caída" , dijo Jesús
Savage, responsable del proyecto.
Savage es director del
laboratorio de Biorrobótica de la Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM) , la mayor de Latinoamérica, con una comunidad
universitaria compuesta por unos 300.000 personas, entre profesores y
alumnos.
De la prestigiosa institución ha salido el invento
gracias al trabajo de los estudiantes de la Facultad de Ingeniería, en
colaboración con colegas de la Universidad de San Nicolás Hidalgo,
ubicada en el estado occidental de Michoacán.
Precisamente el
nombre de TPR-8, mezclando fonemas del español y del inglés, se
pronuncia Tparacho, en honor al municipio en el que se encuentra la
universidad michoacana.
El robot tiene una "inteligencia"
limitada pero puede registrar y generar voz en español e inglés, lo que
le permite someterse a algunas órdenes verbales y, si se le pide,
seguir a una persona.
Sus sensores le advierten de objetos (paredes
o muebles) para que pueda realizar acciones en espacios reducidos como
oficinas o apartamentos.
Los padres de la criatura llevaron a
TPR-8 al concurso RoboCup 2007, celebrado en agosto pasado en Atlanta
(EU) , donde conquistaron el tercer lugar.
Además del
mexicano, participaron en ese certamen otros diez equipos de Alemania,
Australia, Austria, Brasil, EU, Irán, Francia y Japón.
Ahora
el equipo mexicano, integrado por los estudiantes Francisco Ayala,
Gerardo Carrera, David Esparza, Rogelio de la Cruz, Sergio Cuéllar,
Rafael Sobrevilla, Adalberto Hernández y Claudio Hansberg, buscarán
mejorar a TPR-8 para alcanzar un mejor lugar en otro concurso de
robótica que se celebrará en China en 2008.
Por esta razón,
el grupo se ha puesto manos a la obra para perfeccionar y ampliar la
visión del autómata, mejorar la comunicación hombre-robot y lograr que
los movimientos de su creación sean más continuos.
TPR-8 fue planeado hace diez años pero sus creadores no comenzaron a montar las piezas y a darle forma hasta hace dos años.
El
concurso de RoboCup, cuyo origen data de hace una década en Japón,
tiene el propósito de crear un equipo de fútbol de robots para
enfrentarlo a una selección de humanos en la copa mundial de 2050.
El
estudiante Sobrevilla dijo que está satisfecho por ocupar el tercer
lugar en la última edición del certamen, y aseguró que este concurso
les permitió conocer otros inventos y con ello perfeccionar las
funciones del suyo.
Entre otras cosas, decidieron ubicar las cámaras en los ojos y quitarlas del torso.
El
TPR-8 podría en un futuro ser comercializado y llegar a las oficinas u
hogares de los mexicanos, a quienes les hará más amena la vida
cotidiana, según dicen sus creadores.
pmm