España ha sabido capitalizar de excelente manera sus activos
turísticos. Pero Barcelona ha sabido fortalecer sus raíces históricas,
y entender las palabras turismo y futuro con todas sus letras, y lo
demuestra en los hechos.
Su historia antecede al imperio romano y desde entonces cobró
importancia estratégica como puerto mediterráneo. Ha formado grandes
luminarias de las artes y ciencias, muchos de los cuales emigraron a
México tras la guerra civil de 1936.
Los apellidos Dalí, Gaudí, Oró, Subirachs o Serrat son sinónimos de
vanguardia en variadas facetas de las artes y ciencias. Todos ellos han
tenido como común denominador la capital catalana y hoy están
reconocidos dentro del patrimonio universal.
Pero hay nuevas generaciones. Para la nuestra, saltó hacia el escenario
mundial en 1992 con las olimpiadas y todo lo que conlleva.
Desde entonces, no hay año que no tenga un acontecimiento relevante
para atraer cada vez más visitantes. Eventos como el Forum de las
Culturas, celebrado en 2005, "2005, año de la gastronomía" o "2007, año
de la ciencia" lo demuestran.
Claro que no falta quien viene por una semana y decide quedarse en la ciudad condal de por vida.
Esta ciudad también es pionera en nuevas tecnologías que llegan al
público común. La Feria Construmat 2007 presentó las viviendas
bioclimáticas, con un mínimo consumo de energías convencionales, y
óptimo aprovechamiento de energía. Incorporan materiales reciclados
ecológicos, no precisan sistemas de calefacción, ni de aire
acondicionado, prefieren el uso de energía geotérmica y solar. Para
2008 se celebrará aquí el Congreso Mundial de la Naturaleza.
El Campeonato Europeo de Atletismo ( 2010), también se desarrollará en
canchas barcelonenses. Los Eurogames, justa deportiva de la comunidad
gay, también tendrá en 2008 ésta ciudad como sede.
El carácter cosmopolita de la ciudad se refleja en sus grandes
universidades que reciben cada vez más estudiantes de todo el mundo.
Barcelona es una sociedad joven sin vértigo de ir a la vanguardia.