Primero fueron las cartas escritas de amor, luego, muchos años después,
las letras cobraban sentido a través del teléfono y de ahí me saltaré
otros tantos años más para llegar a la era del chat, de los mensajeros
instantáneos y los mensajes de texto vía teléfono celular.
Las
relaciones personales de hoy son prácticamente virtuales, las personas
se enamoran de las palabras que aparecen en una pantalla, idealizando
al autor con la firme esperanza de conocerlo en persona algún día. Los
servicios para encontrar pareja por internet ya no son una novedad y se
han convertido en parte de la oferta de contenidos actuales.
Sin
embargo, ahora el asunto del romanceo se encaminó hacia otros
escenarios, hacia Norrath. Sony Online Entertainment organiza año con
año la Fan Faire, un evento social en el que los jugadores de los
títulos más populares de la compañía desarrolladora se reúnen para
conocer en persona a quienes son adversarios o aliados en línea.
En
esta edición la Fan Faire fue testigo de un acontecimiento único: la
primera boda virtual en vivo entre dos hardcore gamers de EverQuest II.
Durante la ceremonia la pareja intercambió votos simultáneamente a
través de sus avatars; así es, se casaban en la vida real y en la no
real. El evento fue presenciado por miles de videojugadores durante el
Gran Banquete.
No es broma. El amor no tiene fronteras, además,
¿quién dice que los fanáticos de los videojuegos no son originales ni
románticos? La boda EQ II, como la he titulado, es la muestra de que
tantas horas invertidas en un MMORPG (Massive Multiplayer Online
Rol-Playing Game, por sus siglas en inglés) pueden significar el
descubrimiento de la tan anhelada alma gemela y… hasta que la muerte
nos separe o los Dark Elves nos ataquen.
susana@gamers.vg