La industria de la animación comienza a despegar en México y va por buen camino.
“¿Cuál
es la diferencia entre un estudio de producción formado recientemente
con tecnología de punta y un estudio antiguo? El entrenamiento y la
tecnología”, afirma Mario Rodríguez Cárdenas, presidente del consejo
administrativo de la escuela de animación Aztec-Tech.
El ejemplo
claro es que “en 30 años no se había hecho un largometraje animado”,
comenta Fernando de Fuentes, presidente de la compañía Anima Estudios,
creadora de las primeras películas animadas en México: Magos y Gigantes
e Imaginum.
Fuentes dice que hasta hace algunos años en México
existían animadores, pero trabajan básicamente en empresas de
publicidad haciendo animaciones para comerciales, “pero nos dimos
cuenta que la animación para comerciales es muy distinta a la
narrativa”. Además no había contadores de historias animadas e
infantiles. “Cada vez hay más gente que quiere capacitarse, trabajar y
formarse en esta industria generando contenido digital. Hay casas de
animación para el mercado de la publicidad, pero faltan casas de
animación para largometrajes”, señala.
Una de las tendencias en
la industria, que observa Fuentes, es que cada vez hay más casas
productoras de Estados Unidos que tercerizan el trabajo en la India,
Corea del Sur y Canadá, es decir, una buena parte de las películas
animadas se manufacturan fuera y luego se arman en EU. Detalla que en
este país los productores pagan entre 3 mil 500 y 25 mil dólares el
minuto animado, dependiendo del producto.
Según el entrevistado,
en el caso de Anima Estudios esto ha sido una ventaja para sus clientes
del país vecino, ya que los colaboradores hablan inglés y conocen qué
tipo de productos consumen los estadounidenses. “México como país
maquilador tiene grandes ventajas con respecto a estos países, como la
cercanía con EU. Estamos más conscientes de la cultura estadounidense
de lo que puede estar un surcoreano, entendemos el humor”. Sin embargo,
Fuentes considera que existen pocas escuelas que den capacitación en
animación. “Hace algunos años la mayoría de los diseñadores eran
autodidactas, algunos se juntaban, otros estudiaban en otros países,
muchas escuelas están enfocadas a la animación para publicidad”. Por
eso Anima Estudios optó por capacitar internamente, por ejemplo, los
colaboradores expertos en algún tema enseñan a otros compañeros para
que todos aprendan de todos.
En México la capacitación en
animación es un hueco a cubrir. Viendo esta necesidad, el Tec de
Monterrey abrió la Licenciatura en Animación y Arte Digital.
Otra
escuela que cuenta con una oferta educativa en este ámbito es el
Instituto Tecnológico Aztec-Tech, ubicado en la ciudad de México, que
ofrece la carrera de Diseño Gráfico de Videojuegos y Cinematografía
Digital.
Rodríguez relata que iniciaron abriendo el estudio
Aztec-Tech Games con el interés de desarrollar la industria de los
videojuegos en México. Tras varios años de trabajo crearon dos de los
primeros videojuegos para PC hechos por mexicanos: World Masters y
Hellcopters. Pero la falta de tecnología y publicaciones educativas, el
atraso en los programas de estudio de escuelas reconocidas y, sobre
todo, la falta de personal capacitado que les permitiera atender las
solicitudes de sus clientes los llevaron a crear una escuela.
“Hay
algunos estudios que desarrollan videojuegos para el extranjero en
México que trajeron extranjeros a trabajar aquí, ¿por qué no
desarrollarlos aquí mismo?”, se cuestiona.
Rodríguez explica que
los videojuegos utilizan la misma tecnología que las películas como
Shrek. Con ella es posible crear mundos virtuales, películas, productos
para comerciales, diseños virtuales para arquitectura u otras
industrias.
Fernando Cárdenas Peña, director general de
Aztec-Tech, cree que hay una demanda en crecimiento para esta
industria. “Hay infinidad de personas interesadas en la animación,
hemos recibido gente de distintos estados de la República, incluso de
otros países”.
Para quienes desean estudiar animación, los
directivos de Aztec-Tech advierten que no es tarea fácil, si bien se
requieren habilidades artísticas y creatividad, también es importante
tomar en cuenta que el perfil incluye trabajar en equipo y bajo
presión, además del razonamiento lógico-matemático, que implica bases
sólidas en materias como física y matemáticas.
En tanto, en
nuestro país, los sueldos todavía no son los adecuados: “Un diseñador
AAA, cuando es nada más diseñador, modelador y animador está ganando
arriba de 25 mil pesos, pero no se compara con el mismo puesto si se va
a Estados Unidos, donde puede ganar arriba de 40 mil pesos", apunta
Rodríguez.
Los entrevistados sostienen que la industria está naciendo en México y va por buen camino.