De todas las cintas, incluso de las más comerciales, se puede sacar una
buena enseñanza; soluciones para las adversidades que se nos presentan
a diario.
Reflexionar sobre ellas, siguiendo tácticas para que el
filme no sea mero entretenimiento sino una fuente de lecciones, puede
ser una manera distinta de hacer terapia y resolver conflictos
personales.
El cine es un reflejo de la sociedad y, como los
cuentos, las historias de ficción tienen una moraleja aplicable a
nuestras situaciones cotidianas. Los personajes basan sus acciones en
valores universales que al ser reflejados por el filme quedan mejor
guardados en nuestra imaginación.
Denominados Blockbuster
(líder de ventas o éxito de taquilla), los filmes que hoy triunfan se
caracterizan por su trepidante ritmo, por escenas cargadas de acción y
de efectos especiales en las que prima lo visual por encima del guión.
Pero en estos filmes aparece siempre acompañando al héroe un conflicto
interior y aquél evidencia su esfuerzo por superarlo.
En
el caso de Spiderman tenemos su identidad problemática —fue adoptado
por sus tíos tras la muerte de sus padres— unida a su carácter tímido y
poco sociable, problemas universales cercanos al espectador. Y es la
identificación del cinéfilo con este héroe adolescente y con su afán de
superación la que logra que aprendamos de sus experiencias.
Valorarte
por cómo eres venciendo cualquier tipo de prejuicios, son ideas de
autoayuda que aparecen en filmes como Las chicas del Calendario o en la
saga de Shrek.
Por otro lado, luchar por aquello que crees
a pesar de las presiones externas y de tus propios límites, son
objetivos que se marcan los protagonistas de Ciudad de dios, Billy
Elliot o Million Dollar Baby.
Seducción vs. reflexión
El
paso previo que debería darse para aprender de las películas es
modificar la actitud que tenemos al verlas. Según teóricos de la
comunicación como Jean Baudrillard, el espectador contemporáneo vive
una experiencia sensorial más que intelectual y su relación con el
texto fílmico es de seducción, en vez de reflexión.
Muchas
películas actuales de éxito rápido, se centran en una idea breve pero
impactante, buscan generar un auténtico espectáculo visual. Pero queda
de la mano del espectador ir más allá, superar esa capa superficial
para lograr una identificación con los personajes, lo que requiere un
análisis de varias fases.
En primer lugar, el espectador
tendrá que reconocer los conflictos internos y externos de los
personajes, analizarlos y compararlos con aquellos que sufre él mismo.
A continuación, deberá reflexionar sobre el método usado por el
personaje para resolverlos y aquel que utilizaría él, deliberar si sus
decisiones serían distintas y por qué.
Escogiendo como
ejemplo la célebre Tiburón, de Steven Spielberg, sería raro que el
espectador se viera en su vida real en la situación de tener que matar
a un tiburón, pero sí puede aprender del conflicto interno del
protagonista que teme al mar, y de su forma de superar ese trauma y sus
miedos sociales más íntimos.
Todos los filmes presentan
conflictos internos y aunque no siempre son obvios, son aquellos que
otorgan una mayor dimensión a los personajes y nos permiten sacar
conclusiones sobre nuestra propia realidad.
Terapia grupal
Es
imprescindible reflexionar individualmente sobre la película, ya que
ésta puede tener unos valores generales captados por igual por todos
los espectadores, pero además, cada persona descubre una enseñanza y
aprecia unas ideas como útiles para su situación. Las interpretaciones
de una misma historia, incluso de una secuencia del filme, pueden ser
de lo más diversas.
Sin embargo, a veces uno solo no es capaz de
profundizar en la historia, de comprender todo aquello que nos intenta
transmitir y que nos puede servir para nuestra vida diaria. Por ello,
siempre es conveniente comentar el filme con alguien, para conocer
también su opinión.
Hablar de la película con los amigos,
por ejemplo, nos permite además afrontar la historia desde varios
puntos de vista y seguramente conseguir así abarcar las distintas
dimensiones del personaje y de sus conflictos.
Además, hay sitios especializados que imparten talleres para auto conocerse con la ayuda del cine.
allcr