VANCOUVER, Washington. Rodolfo Sánchez tiene bien en claro cuál ha sido la receta del éxito que le ha permitido multiplicar sus restaurantes "Muchas Gracias, Mexican Food".
¿Los ingredientes? ''Determinación y trabajo duro'', explicó el empresario de origen mexicano por medio de su intérprete y asesor, Cefar Chávez.
Sánchez, de 43 años, empresario afable y de sonrisa cálida, se disculpó por su inglés limitado. Todavía está aprendiéndolo, aseguró. Sin embargo, comprende bien la filosofía empresaria de establecer el dominio en el mercado por medio de la expansión.
Con sede en Vancouver desde 1997, Muchas Gracias Mexican Food ha crecido de un sencillo restaurante de comida rápida a una cadena con más de 40 franquicias en los estados de Washington y Oregón.
''Esperamos abrir diez locales más en los dos estados dentro de los cuatro meses'', anticipó Sánchez.
La ampliación en el número de franquicias representa una etapa decisiva para su negocio, dijo Sánchez, quien en 1993 fundó su primer Muchas Gracias en donde había funcionado un restaurante Taco Time en St. Helens, Oregón. Mudó la sede a Vancouver en 1997, transformando en restaurantes Muchas Gracias en lo que habían sido un Taco Bell, un Dell A&W y un Spic'n Span. La adquisición de locales vacantes le ayudó a controlar los costos, indicó.
''A medida que crecimos fuimos siendo aceptados en otras áreas, incluyendo centros comerciales'', dijo. Los propietarios de las franquicias, que pagan 100.000 dólares, determinan dónde se instalarán. Lanzar el nuevo local desde un restaurante vacante puede costar de 70 mil a 80 mil dólares, dijo Chávez.
Sánchez dijo que pasó los dos últimos años convirtiendo Muchas Gracias en el modelo de franquicias y que ahora anticipa un rápido crecimiento. El menú ofrece burritos, chimichangas y tacos.
El concepto del servicio rápido de Muchas Gracias, en el que los camareros ordenan los pedidos en español a toda velocidad, ''es muy exitoso entre los anglos'', aseguró Sánchez.
Aunque las oportunidades de las franquicias están abiertas para todos, Sánchez dijo que todos los propietarios de Muchas Gracias son de ascendencia hispana.
La mayoría son mexico-estadounidenses, pero algunos provienen de Centroamérica y Sudamérica, agregó.
La compañía responde pedidos de información de otros grupos étnicos. ''Sin embargo, los que están abriendo nuevos comercios ya están en el negocio, y ahora han decidido invertir adquiriendo otros locales'', explicó.
Los expertos dicen que el sistema de franquicias reduce los riesgos para los propietarios de nuevos locales, especialmente los inexpertos en el negocio de los restaurantes.
''Ellos reciben un plan comercial por escrito, lo que les facilita las cosas'', dijo James Steiner, un especialista en desarrollo comercial en la oficina de Portland de la Administración de Pequeños Negocios. ''Cuando uno paga por una marca, uniformes y diseños, todo ya está preelaborado. Es también más fácil conseguir un pequeño préstamo comercial''.
Sánchez dijo que espera ayudar a nuevos empresarios a la vez que se vaya extendiendo a otras regiones.
''Estamos estudiando Idaho, Colorado, Phoenix y California'', dijo Sánchez, que llegó a San Diego desde San Luis Potosí en 1980.
Sueña abrir un restaurante en San Diego, donde pasó seis años como inmigrante ilegal.
Pero después de ese período de incertidumbre, logró la residencia permanente en 1986 cuando el presidente Ronald Reagan promulgó la Ley de Reforma y Control Inmigratorio.
Para entonces, había estado trabajando cuatro años en Alberto's, una taquería de San Diego de la que adquirió el 40%. Vendió su parte en 1993 para llevar al norte el concepto y el menú.
Sánchez dijo que no ha sentido discriminación durante su etapa de empresario en Oregón y Washington. Por su parte Steiner dijo que mantener un nivel de calidad será crucial para el éxito de Muchas Gracias, tal como lo han demostrado las cadenas como McDonald's.
''Se trata de estar pendiente de esos niveles'', afirmó. ''Todos conocemos el gusto de sus (de McDonald's) batidos de leche. Hay que tener confianza de que la calidad se mantenga constante''.
Las franquicias también pueden significar un impulso sustancial a los ingresos de la empresa matriz, dijo Steiner. ''Hay buenos beneficios en la venta de tu marca y tu idea''.
Sánchez, que no quiso detallar las ganancias de la empresa, dijo que la fuerza laboral en Muchas Gracias ha aumentado de 400 trabajadores en el 2005 a los 500 actuales. Todavía es propietario de los cuatro locales originales, y si bien algunos propietarios de franquicias abren en locales que dejaron vacantes restaurantes más grandes, Sánchez cree que los lugares más pequeños son más afines al concepto de Muchas Gracias.
''La nuestra es comida rápida'', explicó. ''Eso significa que uno puede tener el local lleno en un momento y vacío en el siguiente''.