Los spammers, responsables de la difusión del molesto “correo
basura” o “no deseado” que nos atiborra el buzón electrónico, sólo
tienen un propósito en mente: atraer la atención del usuario.
Ya
estén promoviendo lápiz de labios sexy, curas contra la impotencia,
métodos milagrosos contra la calvicie u otro tipo de correo basura, lo
que los mueve es la idea de sacar el dinero de su bolsillo.
Pero no lo lograrán si usted no lee el correo que le envían sin que usted lo haya pedido.
Gracias
al perfeccionamiento del software antispam a lo largo del último año,
en nuestras computadoras se está viendo ahora menos spam que antes.
Pero los spammers están empleando también nuevas tácticas para eludir
las redes que les tienden los programas antispam. Pero no se inquiete.
Vea en cuál de las siguientes categorías cae el correo basura que suele
llegar a su pantalla.
‘SPAM’ PDF
Si recibe usted un
mensaje electrónico que no contiene otra cosa que una línea de Asunto y
un archivo PDF adjunto, es muy posible que se trate de un ejemplo del
nuevo spam PDF que prolifera últimamente.
Los creadores de spam
PDF suponen, a veces con razón, que a usted le intrigará tanto el
contenido del PDF que acabará abriéndolo para leerlo. Para picar aún
más su curiosidad, el nombre del archivo PDF adjunto suele tener algo
que simule la apariencia de un documento de negocios o de algo que a
usted le den ganas irrefrenables de leer. No obstante, estos PDF suelen
ser consejos para ganar en la bolsa o fórmulas para ganar en potencia
sexual.
Los spammers han comenzado a usar PDF adjuntos para
transmitir sus mensajes por una razón muy simple: la mayoría de los
programas antispam no pueden filtrar el contenido de un PDF adjunto. De
este modo, es muy probable que un mensaje que no contenga más que un
PDF adjunto aterrice en la carpeta de entrada de su navegador en lugar
de ir a parar a la carpeta de Spam o Correo Basura.
¿Puede un PDF
adjunto contener un virus? En general, no. En todo caso, cerciórese de
estar usando la última versión del Acrobat Reader de Adobe, y con ello
estará a salvo aunque haya cedido a la tentación de abrir uno de esos
mensajes de spam. En todo caso, si le aparece un email con un archivo
PDF adjunto pero sin texto alguno en el espacio para el mensaje, la
acción más correcta es eliminarlo.
‘SPAM’ A CUESTAS
Un
email con gran contenido gráfico, que parezca proceder de algunas de
las grandes tiendas de ventas online, es lo que suele llamarse “spam a
cuestas” o, en inglés, piggyback spam. Este tipo de spam relativamente
nuevo pide al usuario (en la cabeza o en el cuerpo del mensaje) hacer
clic en un enlace en caso de no poder “ver” el mensaje debidamente, o
bien hay en el mensaje varios enlaces que supuestamente le permitirán
pedir a la empresa suspender el envío de mensajes, registrarse para
tener acceso a una página determinada o contactar un servicio de
atención al cliente.
Pero cualquiera de estos enlaces no hará
otra cosa que conducir a un archivo transferible. Si este archivo es
transferido y es abierto por usted, puede instalarle en la computadora
programas malignos del tipo malware o spyware, capaces de realizar una
serie de acciones nefastas, entre otras cosas, utilizar su PC para el
envío de spam o desactivar el programa antivirus que tenga instalado.
Si
recibe un mensaje desde una tienda online de la cual jamás ha oído
hablar ni ha autorizado nunca para recibir mensajes, elimínelo sin más
trámite. En todo caso, tampoco haga clic en ninguno de los enlaces
contenidos en el mensaje.
TARJETA DE SALUDO
A todos
nos gusta recibir tarjetas de saludo, y la popularidad de las tarjetas
electrónicas o e-cards crece día tras día. Lamentablemente, los
spammers también lo han notado y han diseñado mensajes que tienen la
apariencia de tarjetas electrónicas de saludo pero que, en realidad, en
su interior contienen peligrosos virus.
Las tarjetas de saludo
legítimas suelen ser invitaciones a abrir una tarjeta que se aloja en
algún lugar online. Esto quiere decir que los recipientes de estas
tarjetas se han acostumbrado ya a hacer clic en un enlace incluido en
un email. Y esto, por supuesto, es precisamente lo que quieren muchos
spammers, de modo que un simulacro de tarjeta de saludo es el vehículo
ideal para sus malignas intenciones.
Si abre usted el enlace de
una tarjeta electrónica de un spammer, probablemente será conducido a
una página web que descargará un virus al fondo de su computadora.
Por
ahora, la única forma de evitar ser engañado con trucos como este es
simplemente eliminar de inmediato toda e-card que no proceda obviamente
de una persona que usted conozca.
Pero aun en caso de que así
sea, lo más prudente será llamar por teléfono a esa persona antes de
hacer clic en ese enlace dudoso.