El mundo virtual cada vez toma más elementos de la vida diaria, y un
claro ejemplo de cómo las personas interactúan y mezclan entornos
sociales es el programa SecondLife.
Creado por Linden Lab, desde
2003 ha generado una revolución en donde cualquier persona puede tener
una segunda vida, y con ello tener propiedades, cambiar imagen o
incluso hacer negocios. Para ingresar a este mundo es importante contar
con una conexión a internet de banda ancha, registrarse en el sitio
http://www.secondlife.com/join/, en donde se debe proporcionar un
nombre y seleccionar entre uno los diferentes apellidos que ofrece el
sistema.
Complementa la información la fecha de nacimiento y la
cuenta de correo electrónico. Posteriormente es necesario bajar el
Cliente, que es un programa con el cual se carga el ambiente de
SecondLife.
Hasta este paso todo es gratuito, pero para realizar
operaciones de compraventa tendrás que disponer de una tarjeta de
crédito. Es un ambiente virtual donde se trabaja con dinero real.
Una
vez instalado el Cliente, es hora de crear el avatar o personaje
virtual que te representará en SecondLife, que además definirá tu
personalidad en este mundo virtual. Lo interesante es que no puedes
limitarte a formas humanas, también puedes incluir animales, que son
conocidos como Furry’s o figuras alternas como cyborgs.
La
definición de tamaño, complexión, color de piel, posturas, facciones y
accesorios puede ir cambiando conforme desarrolles o adquieras objetos.
He aquí el secreto de la comunidad, entre más elementos se tengan,
mayor es la capacidad de personalización, pero conforme vayas
adentrándote, el proceso también se hace más fácil.