La película Braveheart fue un verdadero éxito de taquilla en todo el
mundo y ganó cinco Oscars en 1996. Hoy resulta difícil encontrar a
alguien que no haya visto el film de Mel Gibson, que será siempre
recordado por sus paisajes rurales espectaculares. Lo que no todos
saben es que la historia fue rodada en Wicklow, un condado de la costa
oriental de la República de Irlanda, a tan sólo unos minutos de la
capital, Dublín.
Si lo que quiere es conocer Irlanda sin limitarse a visitar las grandes
ciudades, pero no tiene tiempo para impartir un largo viaje por el
interior, Wicklow es la opción perfecta. La región guarda mucho de la
cultura irlandesa, llena de herencias de los celtas y los vikingos, y
conserva un escenario natural que le ha rendido el título de "Jardín de
Irlanda".
Además, el territorio puede ser recorrido tranquilamente en un solo
día, aunque es fácil rendirse a los encantos del lugar. No son pocos
los viajeros que llegan a pasar una tarde y al final se quedan una
temporada o, incluso, toda una vida.
Tour de un día
Vistas singulares, aire puro y un pueblo acogedor. Esto es lo que
espera a los turistas en Wicklow. Hay los que acceden en coche, en
bicicleta o andando, sin embargo para la primera visita lo más
recomendado son las excursiones guiadas.
Docenas de autobuses salen todas las mañanas del centro de Dublín en
dirección a los bosques, pero las plazas suelen ser disputadísimas. La
carretera es estrecha, por ello la mayoría de los vehículos son
pequeños y tienen una capacidad de entre 10 y 15 pasajeros.
Así que lo mejor es hacer una reserva el día anterior para garantizar
los asientos, los propios hoteles tienen la información necesaria y se
ocupan de este servicio.
La principal ventaja de viajar en un grupo pequeño es que el paseo gana
un aire intimista. En el caso del "Day Tour of Wicklow" (Tour de un día
a Wicklow), el conductor es también el guía, quien se comunica con los
pasajeros durante el trayecto a través de un original micrófono que
funciona acoplado al volante.
Antes de partir, el conductor pregunta el nombre y la nacionalidad de
los ocupantes para que todos se conozcan. Después, la tradicional
música irlandesa al fondo se encarga de convertir el recorrido en un
programa divertido y agradable.
Colinas, lagos y cerveza
El paseo empieza por las montañas de Dublín, desde donde se puede
vislumbrar una privilegiada vista panorámica de la ciudad. Luego el
autobús sigue hacia el interior del condado de Wicklow, hasta que llega
a los magníficos lagos que son el símbolo del lugar, con los valles
alrededor.
Todos los lagos son maravillosos, si bien uno de ellos llama la
atención por su particular color. No es transparente como los demás,
sino negro, tiene exactamente la misma tonalidad de la cerveza más
típica del país, la "Guiness".
Sí, porque Irlanda es la tierra del escritor Oscar Wilde, del grupo U2 y también de dicha cerveza.