Se calcula que los hoteles mexicanos de nudistas generan cada año hasta
10.5 millones de dólares gracias a los visitantes, sobre todo
estadounidenses, que se despojan de todas sus ropas bajo el sol del
Caribe mexicano, explicaron portavoces del sector.
La dirección del hotel Hidden Beach Resort, afirmó que en tanto que
grandes cantidades de gente huyen del frío y las temperaturas bajas en
el invierno en Estados Unidos y Canadá, vienen a recibir el año de una
manera natural a las playas caribeñas de México.
El mercado del turismo nudista representa en Estados Unidos un nicho de
15 millones de personas que gastan entre 2 mil y 6 mil dólares en una
semana. La promoción es principalmente por internet y muchos de ellos
comienza a fijarse en México.
El 70% de los visitantes a estos inmuebles es estadounidense, mientras
que sólo el 2% es mexicano, lo que habla de la distancia cultural con
la que todavía se toma dicho turismo.
Aquí en el país todavía no hay cifras oficiales, porque no existe una
catalogación como tal, pero el cálculo entre los siete hoteles
nacionales que ofrecen este tipo de servicios hace suponer que cerca de
10.5 millones de dólares al año ingresan por una actividad que está en
franco crecimiento.
En México ofrecen dicho servicio el ya mencionado hotel Hidden Beach
Resort, de Riviera Maya, el Desiré, Blue Bay, Club Cabo, Punta Serena,
Secrets, Cabañas Copal y Dolce Vita Tulum.
Desde 2003
La agencia de viajes Castaways, con sede en Houston, organizó con
Hidden Beach Resort, el primer vuelo nudista en el mundo con la ruta
Miami-Cancún al que llamó Naked Air.
Este vuelo generó productos específicos para este tipo de consumidores
y disparó el interés por desarrollar el mercado en México.
El mismo fue recibido con enorme expectación en Cancún. En aquella
ocasión los pasajeros pudieron quitarse la ropa cuando el avión alcanzó
su altitud de crucero.
Pero al subir a la aeronave y desembarcar debieron ser respetuosos con
las normas sociales y se pusieron sus ropas para ser transportados al
Hidden.
Entre las personas que prefieren este tipo de turismo hay profesionales
de alto poder adquisitivo, como médicos, ingenieros, deportistas o
banqueros.
Esto desmiente la creencia de que sólo es practicado por hippies
mochileros que fuman marihuana, sino que ha permeado en altas esferas
sociales, quienes, por ejemplo en España, usan prácticamente cualquier
playa para hacer topless.
Con la asistencia de varios expertos en el mercado, las empresas
hoteleras con sede en México desarrollaron un producto vacacional de
lujo diseñado específicamente para satisfacer las necesidades de este
público que antes sólo podía disfrutarlo en Jamaica, Bermudas o en
algunos resorts exclusivos de Europa, que han hecho negocio con este
segmento desde la década de los setenta, cuando la apertura cultural en
Italia o España permitió instalarlos como negocios regulares y
rentables.
Eventos como la reciente fotografía masiva de Spencer Tunick en el
Centro Histórico del Distrito Federal muestran la tendencia de la
sociedad mexicana a aceptar la situación de desnudez sin morbo.