Intercambiar información con tan solo estrechar las manos, redactar
una carta sin la necesidad de escribir en el teclado, dar órdenes con
el pensamiento a diversos aparatos pueden ser una realidad en los
próximos años, según La Oficina del Futuro (LOF), una iniciativa
mexicana de al menos 20 empresas.
Sin embargo, la casa del futuro
tiene que ver más con necesidades humanas que con tecnología, aseguró
Lorenzo Díaz Campos, director del inmobiliario Grupo Di.
Comentó que los seres humanos tendemos a personalizar cualquier espacio y por ello la casa es un elemento central para hacerlo.
“Pese
a ello, a lo largo de nuestra experiencia en el sector inmobiliario nos
hemos encontrado con que la gente se rige bajo ciertos principios.”
Así,
en cualquier espacio, lo que la gente busca es identidad y
conectividad. Por lo tanto la casa del futuro y del pasado tienen
principios regidores. En la el pasado la conectividad significaba estar
junto al otro o platicando viéndolo a los ojos. Ahora quizá signifique
estar en un chat.
Por ello, la tecnología en la casa del futuro es importante, pero lo son más los principios regidores, explicó.
“En
el hogar y la oficina, la tecnología comienza a ser más discreta. Ahora
la gente ya no quiere ser ostentosa con la tecnología, quiere que sea
funcional. La tecnología en la casa del futuro es integrarla al hogar”.
Según Díaz, el futuro es mejorar la conexión e identidad en las personas. La tecnología sólo ayuda a incrementar eso.
Cristina
Rieder de Miguel, directora de Habitat, comentó que la casa del futuro
tiene que ver con la optimización de energía y los adelantos
tecnológicos apuntan hacia allá.
Ricardo Noriega, director de
Iluminadores Arquitectónicos, comentó que el futuro para la casa hace
referencia a la ergonomía y confortabilidad.
“Cuando se habla de
futuro se asocia con tecnología, porque nos enseñaron que así iba a ser
el futuro. En el hogar el futuro debe ver más aspectos más humanos y no
tecnológicos.”