El lado oscuro de una computadora personal consiste en la enorme polución que genera su producción, uso y desecho.
Expertos en el tema discuten la imperiosa necesidad de coordinar un
mayor esfuerzo internacional para disminuir los graves daños
ecológicos.
Los datos proporcionados por dos de esos peritos, Ruediger Kuehr y
Eric Williams, son contundentes: en la manufactura de una PC
convencional de 24 kilogramos de peso en promedio (incluyendo un
monitor CRT) se necesitan 240 kilogramos de hidrocarburos y 22
kilogramos de otros productos químicos. Si estas cifras se comparan con
las de la fabricación de autos o refrigeradores, que usan entre una y
dos veces su propio peso en hidrocarburos, es claro que la producción
mundial de decenas de millones de computadoras al año cuenta con un muy
alto costo ambiental.
A estos requerimientos por equipo se deben agregar 1.5 toneladas de
agua, por lo que un equipo de cómputo puede consumir el peso
equivalente a un vehículo todoterreno antes de salir de fábrica.
El reciclado, insuficiente
Los equipos de cómputo no son inocuos, pues utilizan materiales
tóxicos en su proceso de manufactura, como los retardantes de flama
bromados (BFR, por sus siglas en inglés) y el plástico policloruro de
vinilo, mejor conocido como PVC.
Buena parte de la basura electrónica de países como Estados Unidos
se recicla en la India y China, donde se procesa para recuperar plomo,
oro y otros metales de valor. Pero en el proceso, otros elementos como
el cadmio o el mercurio pueden contaminar la tierra y el agua.
De acuerdo con estudios realizados por AMD, tan sólo durante 2005
los centros de datos estadounidenses consumieron cerca de 45 mil
millones de kwh. Si esta cifra se lleva a un calculador de emisiones de
dióxido de carbono (CO2), como el que se encuentra disponible en el
sitio web de Carbon Footprint, el consumo equivalió a 19 mil 350
millones de kilogramos de CO2.
Los mexicanos, con poca conciencia del problema
Una encuesta efectuada por Ipsos Mori en nueve países en 2006 indicó
que en la República Mexicana apenas 43% de mil un encuestados conocía
que las PC y otros aparatos electrónicos contienen materiales dañinos
para la salud humana y su entorno.
En la encuesta, hecha para Greenpeace, los entrevistados nacionales
dijeron que la industria de computadoras personales tiene un menor
impacto ambiental respecto de otros sectores. La investigación contó
con la participación de 9 mil personas de China, la India, Tailandia,
Filipinas, Polonia, Inglaterra, Brasil y México.
Esfuerzos en marcha
Diversas empresas como HP, Intel, LGE, Nokia, Toshiba, Samsung, Dell
y Sony se han comprometido a reducir o eliminar los químicos más
peligrosos de sus computadoras portátiles y demás productos hacia el
año 2009. Para esa fecha, se espera que también se elimine el PVC y los
BFR.
Toshiba, por ejemplo, anuncia ya la venta de laptops ecológicas. Los
nuevos equipos cumplen con diversas disposiciones de la Unión Europea,
que prohíben el uso de sustancias peligrosas en equipos electrónicos.
Las nuevas normas determinan que los equipos electrónicos que
contengan plomo (0.1%), mercurio (0.1%), cadmio (0.1%), cromo
hexavalente (0.1%), bifenilos polibrominados (PBB) (0.1%) y éteres de
difenilo policromado (PBDE) (0.1%) en cantidades mayores a las
indicadas, sufrirán restricciones en su acceso a los mercados de la UE.
Desde 2004 Toshiba anunció su primera portátil con una placa de
circuitos impresos libres de plomo: el modelo Portegé M300. Un año
después, lanzó la primera laptop que cumple con las normas europeas, la
Tecra S3.
“Hoy todos los modelos que se comercializan en América Latina son
equipos ciento por ciento ecológicos libres de sustancias peligrosas
para el ambiente y para la salud humana”, aseguró Édgar González,
director de la División de Sistemas de Cómputo de Toshiba de México.
Samsung Electronics, por su parte, lanzó hace algunos meses una
innovadora tecnología de monitores y pantallas planas denominada Magic
Green; esta innovación emite aniones (iones con carga eléctrica
positiva), que proporcionan un ambiente propicio para la salud humana,
además de tener efectos antibacteriales y de deodorización.