En algunas entidades del país las empresas de telefonía celular ya
empiezan a vivir el fenómeno de la canibalización de los clientes, pues
la penetración del servicio en esas plazas es alta, los usuarios que
pueden acceder a este servicio ya lo tienen y las compañías se disputan
los mismos suscriptores, advirtió Adrián Velasco, director de servicios
financieros de producto de Iusacell.
De acuerdo con la Dirección de
Información Estadística de Mercados de la Comisión Federal de
Telecomunicaciones (Cofetel), en lugares como el Distrito Federal y
municipios conurbados del estado de México poco más de 90 de cada 100
habitantes tiene un teléfono celular.
Apenas en el año 2000 esta
teledensidad era de 24 de cada 100 en esta zona del valle de México, y
fue en 2003 cuando se duplicó este nivel para llegar a 49 teléfonos
móviles por cada 100 ciudadanos, según esta información oficial.
En
estados como Baja California Sur más de 80 de cada 100 habitantes
cuentan con este servicio y en Nuevo León es de 75 por cada 100
pobladores.
“En algunos mercados como el Distrito Federal ya
estamos viendo la canibalización de los clientes, ya estamos llegando
al final de la pirámide”, dijo Velasco, de Iusacell.
Estados
Unidos tiene 75% de la penetración de este servicio, por lo que se
estima que en México se llegue a un nivel máximo similar, agregó.
En
tanto, Telefónica Movistar coincidió en que en ciudades de alta
penetración, como la de México, se registra un movimiento muy dinámico
de clientes que brincan de una compañía a otra en respuesta a las
agresivas ofertas de los operadores.
Sin embargo, indicó que en la ciudad de México existen entre dos y tres millones de personas que no han tenido un celular.
Según
Ernesto Piedras, presidente de la consultora The Competitive
Intelligence Unit (CIU), cada mes se agregan alrededor de 800 mil
nuevas líneas en el mercado celular mexicano, y se prevé que el tope de
la penetración del servicio sea de entre 75% y 80%.
Actualmente
existen poco más de 60 millones de clientes celulares en el país, donde
hay 105 millones de habitantes, es decir, que la penetración del
servicio es de 57%.
Pero en otras entidades del país la densidad
es muy baja, como en el estado de México, donde solo 20 de cada 100
habitantes tienen este servicio, pero en 2000 esta relación era de 3.7
por cada ciento, en Oaxaca es de 27 y en Chiapas es de 31 por cada 100,
según la Cofetel.
Piedras destacó que la penetración del servicio
está directamente relacionada con los indicadores de bienestar y poder
adquisitivo, además de que en los lugares donde la densidad es baja, la
telefonía móvil es un servicio complementario y no un sustituto de la
telefonía fija.
“En zonas de alta saturación hay un efecto de
competencia por clientes existentes, pero el mercado sigue creciendo
porque hay una derrama de acceso, por lo que no es de extrañar que en
el DF, Guadalajara o Monterrey la densidad sea superior a 100%”, dijo.