Un mezcla entre lo punk y los 80: chamarras de cuero, dobles bolsos,
mallas y colores estridentes hasta en el cabello, tal es la última moda
entre los jóvenes de Tokio.
De acuerdo con Gerardo Noriega, viajero
incansable y fiel observador de las costumbres de los países que
visita, “el vestir de los jóvenes en Tokio hoy en día es todo un
ritual. La mayoría de los chavos crean sus propios looks tratando de
llamar la atención al máximo, es como una competencia a ver quién luce
más extravagante.
“Se trata de ser diferente a los demás. En
ocasiones se visten imitando a los personajes de los animés, los
famosos dibujos animados japoneses”, explica.
De acuerdo con
Gerardo, la idea es lucirse en lugares públicos, que son el punto de
reunión favorito, “los fines de semana se van a los parques donde se
juntan a platicar por largo rato”.
Noriega asegura que también
sale a relucir en la vestimenta el lado algo atrevido de los japoneses,
pues abundan las llamadas “lolitas”, quienes se visten con una especie
de uniformes con mini-minifaldas, que se originaron también en los
animés tradicionales y en los hentai, o de contenido erótico, y que ya
forman parte de una moda permanente en la ciudad.
Comenta que hay ahí una zona donde se encuentran todas las tiendas de las marcas más importantes.
“Se
trata de Yoyogi, donde van muchos jóvenes que se distinguen por ser
fashion victims (víctimas de la moda) verdaderos fanáticos de las
marcas extranjeras, sobre todo de las europeas.
Curiosamente, las
tallas son más pequeñas que en otros países, pues quienes son adictos a
la moda en este país buscan lucir una muy delgada silueta, tanto
hombres como mujeres.
Describe también que “las chicas se ponen
muchos accesorios, llevan hasta dos bolsos en la mano, se ve que gastan
mucho en su imagen”.
Cuenta que Omotesando Hills es la zona más cool de Tokio, lo mismo que Ginza, donde también hay muchas tiendas de diseñador.
“Aquí
vemos gente con peinados punk que se reúnen en bares muy caros y
concurridos como Soho´s Omotesando, Bar Ho y Kagaya, entre otros.
Algunos están en el último piso de altos edificios o en los lobbys de hoteles de lujo”, dice.
Un ciudad inspiradora
Visitar
Tokio es una buena forma de encontrar inspiración para profesiones como
la moda, la arquitectura, el diseño y la tecnología.
“Pienso que
debes observar detenidamente cada detalle; descubrir el perfeccionismo
de los japoneses, evidente en cada una de las labores que realizan”,
dice Noriega.
“Tienen una visión muy diferente a la occidental;
son apasionados de la naturaleza y el orden urbano. Su obsesión por la
tecnología se aprecia en cada detalle de la cotidianidad.
Hay
puentes y edificios impresionantes por doquier, es una ciudad muy
ordenada, todo luce de tal manera que te inspira a tratar de ser como
ellos”.
Explica que esta obsesión por hacerlo todo perfecto lleva
a muchos jóvenes a la frustración y a la depresión y por ello el número
de suicidios continúa siendo alarmante.
Entre las novedades en la
ciudad, según cuenta Noriega, está la Torre Mori, cuyos interiores
fueron creados por el afamado diseñador Issey Miyake, sin duda un
atractivo más que nos induce a querer conocer esta bella y moderna
ciudad.