El paisaje es un imponente desierto blanco y la magnificencia de la
vista ayuda a que el cuerpo no se percate de la temperatura por abajo
de los cero grados. “Las emociones que se despiertan no se parecen a
nada antes vivido, el corazón no deja de estremecerse al ver como se
balancea un pingüino bebé, al acariciar una ballena o escuchar el
despertar de la naturaleza cuando grita un glaciar que se desprende. El
sentido de la vida cambia para siempre, es el encuentro cara a cara con
la Madre Naturaleza”.
Esto es lo que expresan quienes han vivido las
expediciones en crucero a la Antártica, enfocadas principalmente a
gente joven con la finalidad de que a través de esta intensa
experiencia, desarrollen una mayor conciencia para preservar el medio
ambiente. El paseo además, resulta divertido, ilustrativo y una
aventura sin igual.
Con más de un siglo navegando, la compañía
naviera Hurtigruten es líder en cruceros de exploración sobre aguas
heladas y recientemente estrenaron el barco MS Fram, equipado con alta
tecnología para territorios polares.
Este viaje está diseñado
para marcar de por vida a quien lo toma, los guías son historiadores y
científicos que durante el paseo dan conferencias y talleres a fin de
que los pasajeros aprendan sobre todo cuanto verán a cada paso: la
historia de cada lugar, las características del entorno, cultura, los
primeros exploradores y sobre todo, detalles sobre paisajes, flora y
fauna.
El continente blanco es una de las regiones del mundo menos visitadas por turistas.
El viaje dura 10 días
Inicia
en Santiago de Chile, donde se toma un tiempo para conocer lo más
atractivo de la ciudad y disfrutar su gastronomía. Posteriormente se
aborda un vuelo charter hacia Ushuaia, en Argentina, la ciudad más
austral del mundo, que incluye recorridos para apreciar sus imponentes
cascadas, ríos y paisajes montañosos. Para entonces las convivencias de
bienvenida ya han dado a los chicos la oportunidad de integrarse y
hacerse de compañeros con quienes se sientan identificados.
Como
los asistentes provienen de distintas partes del mundo, el intercambio
cultural se hace más interesante. Durante la travesía se van dictando
conferencias multimedia e interactivas, en las cuales aclaran dudas e
inquietudes sobre lo que están a punto de atestiguar. Al fin, se llega
a la zona Antártica y al clímax del viaje.
“Como que no me había
caído el veinte de dónde me encontraba hasta que de pronto me vi en
medio de las aguas azules de un gigantesco iceberg; simplemente se me
erizó la piel”, cuenta Paty Evers, quien realizó esta travesía en 2006.
“Conforme avanzó el viaje constaté que nuestra forma de vivir
cotidianamente es inconsciente y provoca el deterioro del planeta;
estaba ahí para ver de cerca esa zona que frecuentemente escuchamos
está siendo afectada por el calentamiento global, pero no imaginaba
tanta grandeza”, comenta.
Los paseantes tienen la oportunidad de
caminar entre colonias de pingüinos y no es raro que el barco se rodee
por orcas o ballenas jorobadas. Es posible contemplar, de principio a
fin del viaje, los hábitos alimenticios de especies como el elefante
marino o vivir el revoloteo de gaviotas dominicanas o gaviotines
árticos. Las clases a bordo hacen que se disfrute más cada momento ya
en tierra.
Inolvidable
Los sitios visitados son el
Canal Neumayer, que ofrece la vista de vertiginosos acantilados y según
lo permita el clima, se hacen desembarcos en la Isla de la Media Luna;
Bahía de Balleneros, con aguas termales rodeadas de arena negra de
volcán; la base ucraniana Vernadsky y Almirante Brown, en el Puerto
Paraíso —donde se pueden observar numerosos icebergs—; Port Lockroy,
habitat del ave cormorán imperial, de las que por cierto quedan muy
pocas, y Puerto Neko, entre otros sitios.
Para los últimos días
del viaje, los chicos se han integrado como una gran familia e
intercambian teléfonos y direcciones electrónicas.
El crucero
cuesta desde 6 mil dólares y se lleva a cabo en los meses de octubre,
noviembre, diciembre y enero. Sin duda vale la pena encaminar a las
nuevas generaciones hacia estos estilos de esparcimiento más sanos que
les fomenten el amor a la naturaleza y les ayuden a descubrir que hay
mucho que ver y hacer además de frecuentar antros.
Más información: Central de cruceroswww.cruceros.com.mx5250 4490, www.hurtigruten.cl