Venecia es un sueño. Miles de palomas y turistas revolotean por toda la
Piazza de San Marcos, la cual es un rectángulo gigantesco de cafés en
las esquinas y galerías de arte por doquier.
Las casas de grandes techos se abren hacia la calle, con sus terrazas
de madera y las grandes chimeneas. Tanto, que uno de sus mayores
atractivos es pasear en góndola o en vaporetto por los canales,
disfrutando de la panorámica de numerosas iglesias y palacios.
El lujo que rodeó a la ciudad quedó grabado en lugares como el
impresionante Palazzo Ducale del siglo XIV, que cambia según la luz del
día, adquiriendo una tonalidad rosa muy delicada pero conservando en
las ojivas góticas —simétricas— un color rosáceo y blanco.
"La magnífica señora del Adriático" como también se le denomina
a Venecia, resguarda el misterio de los Médici, el saber renacentista,
el recuerdo de antiguas vendettas y el placer enamorado de pacíficos
paseos acuáticos.
Venecia se extiende sobre un conjunto compacto de una centena de islas sumamente próximas, unidas por 160 canales.
El más importante es el Gran Canal, el cual atraviesa la ciudad de lado a lado y en forma de "S".
Al internarse por el camino que conduce a la Piazza de San Marcos, la
estación de trenes o Rialto, los gondoleros se pelean por ofrecer a los
turistas un paseo en sus embarcaciones. Los precios no son estándares
debido a que son libres.
¿Cuánto pagar por un paseo?
Hay dos recorridos básicos de 25 y 50 minutos, y no todas las barcas son iguales.
Las hay perfectamente pintadas, con flores y asientos acolchados, y
otras, más sencillas, aunque no por ello dejan de asombrar por el
precio que por ellas piden los remeros.
Un paseo de 25 minutos puede costar alrededor de 70 euros, y
uno de 50 minutos oscila entre 90 euros y 120 euros. El regateo es
moneda de cambio veneciano. Los conductores tienen un olfato especial
para identificar el tour que los viajeros buscan.
Conviene no obstante, comparar tarifas. Una buena oferta es de 60 euros por 25 minutos y de 100 euros por 50 minutos.
Una góndola sencilla puede pactarse por 80 euros durante 50 minutos.
Por otra parte, hay también prestadores de servicios que integran
serenatas a estos recorridos preferido por las parejas que cuando se
miran, parecieran sacarse los ojos.
Recorridos con serenata
Si quiere escuchar música mientras navegas por los canales, no
preguntes el precio entre los gondoleros de las calles, en este caso se
recomienda dirigirte a la oficina de turismo.
Otra opción es reservar el paseo en góndola directamente a través de
internet, ya que por esta vía se obtienen descuentos de entre 5% y10%.
Un paseo de 50 minutos cuesta aproximadamente 42 euros por persona.
Considera que en algunas ocasiones, estas góndolas no son privadas, por
el contrario, se contratan colectivamente y tendrá que compartir
asiento con hasta cinco personas más. Si el romanticismo es mayor y
buscas un trayecto con serenata y cena incluida, el tour costará entre
90 y 100 euros por persona.
No alquile un auto, mejor camine. Es toda una aventura, aquí
los pasillos son angostos, empedrados, laberínticos y a veces oscuros
debido a la altura de los departamentos que tienen entre cuatro a cinco
pisos, sin contar el que la ciudad está media hundida.
Una mujer agita las aguas
Durante más de mil años, Venecia ha tenido góndolas aunque nunca una
mujer gondolera, desde hace un par de días está Alexandra Hai.
Con la inconformidad de muchos hombres, después de diez años de
lucha, Hai ganó el derecho a este oficio, cuando la Corte le permitió
remar por los canales de Venecia, pero solamente para los huéspedes de
uno de los hoteles de la ciudad.
Esta mujer de 40 años de edad es de ascendencia alemana y
argelina, se ha convertido en sí misma en un atractivo turístico, todo
un imán, aunque se sabe que la pionera predecesora fue Ljubica Gunj,
una fémina que hace ocho año, se convirtió en la primera dama a quien
se le permitió atender por unos momentos a los clientes en las mesas de
la Plaza de San Marcos.