NUEVA YORK .-Casi todas las normas de seguridad en internet para
los niños se remiten a no publicar información personal, como número
telefónicos, direcciones de escuelas y otros rubros. Pero nuevas
investigaciones señalan que, aunque esas recomendaciones son dadas con
la mejor intención, no salvan a los menores de depredadores sexuales y
otros criminales.
En un estudio reciente, publicado en los Archivos
de Medicina Pediátrica y Adolescente, los investigadores no encontraron
evidencias de que al compartir información personal aumentaran las
posibilidades de que los menores sean acosados en internet.
Al
contrario, el hostigamiento parece depender de otras conductas, como
conversar sobre sexo con personas en línea o humillar a alguien
intencionalmente en internet.
''Durante mucho tiempo no lo
sabíamos'', dijo Michele Ybarra, una de las autoras del estudio.
''Tenía sentido que publicar o enviar información hiciera que se
incrementara el riesgo para uno. También es algo muy fácil de
recomendar: No publiquen información personal y estarán a salvo''.
Sin embargo, Ybarra, presidenta del grupo sin fines de lucro Internet
Solutions for Kids, advirtió que los padres y educadores deben de
reconsiderar las cosas, señalando que los recursos podrían no ser
explotados de la manera adecuada en la solución de problemas de fondo.
En lugar de evitar que los menores se comuniquen, dijo, lo mejor es
inculcarles conciencia de los riesgos que deben evitar y estar al tanto
de las señales de alerta.
''Ahora debemos de ser más específicos y concretos en nuestro mensaje'', dijo.
La investigación, publicada en febrero, se basó en investigaciones
telefónicas sobre 1.500 usuarios de internet de entre 10 y 17 años.
En un estudio paralelo sobre 2.574 agencias policiales, los
investigadores encontraron que los autores de crímenes sexuales por
internet pocas veces mienten sobre sus edades o motivaciones. El
estudio del 2004, publicado en el Journal of Adolescent Health, dice
que los autores del abuso muchas veces no son desconocidos y que los
pederastas no suelen atraer a sus víctimas haciéndose pasar por menores.
''Muchos de estos casos de víctimas sexuales se dan en manos de
personas que conocer y muchas de ellas son a manos de personas de la
misma edad'', dijo Janis Wolak, coautora de ambos estudios e
investigador del Centro de Investigaciones de Crímenes Contra Menores
de la Universidad de Nueva Hampshire.
pmm