SEATTLE.— A pesar de la turbulencia que las aerolíneas domésticas
enfrentan en un entorno de elevados precios internacionales de los
hidrocarburos y una feroz competencia interna, Aeroméxico renovará su
flota con cinco aviones de la línea 787 de Boeing, cuyo valor unitario
asciende a 130-150 millones de dólares, bajo la promesa de ahorrar 20%
de combustible.
Andrés Conesa Labastida, director general de la
aerolínea, comentó, en entrevista durante el primer vuelo sin escalas
de México a la ciudad estadounidense de Seattle, que como parte de la
estrategia para enfrentar las “tarifas absurdamente bajas” y un exceso
de oferta que ha llevado a “una coyuntura muy difícil, donde todo mundo
está perdiendo dinero”, Aeroméxico busca aumentar la eficiencia
mediante acuerdos laborales que permitan reducir costos y seguir
abriendo nuevas rutas. Así, la apuesta sigue volcada hacia el exterior
(EU, Asia, AL), en tanto Aerolitoral, que se convertirá en Aeroméxico
Conect, estará centrada en la parte nacional, puntualizó.
Sin
embargo, a partir de octubre se lanzará la oferta de venta de
Aeroméxico en la BMV, con Ixe, propiedad de Pedro Aspe, y Morgan
Stanley como agentes vendedores. Y si bien, según Conesa, “no se ha
recibido ninguna propuesta”, si alguien lanzara una oferta de compra,
previo a la colocación, “el gobierno decidirá si se vende, dependiendo
del precio”.
Previo a la premier mundial del Boeing 787, Conesa
dijo: “Afortunadamente con los pilotos se llegó a un acuerdo muy bueno
que nos ayuda en los próximos tres años a tener un costo anual de 35
millones de dólares”.
“Y estamos trabajando con los sobrecargos
para lograr un acuerdo de productividad, en el que ya se avanzó, pues
se logró un incremento nominal de cero en la revisión del mes pasado;
aunque hay que darle más productividad a los contratos”, apuntó.
Aeroméxico,
incluyendo a Aerolitoral, cuenta con una flota de 105 aviones, siete de
los cuales, de la línea 777 de nueva generación, son propios y el resto
se rentan mensualmente.
De acuerdo con Andrés Conesa, dos de las
nuevas aeronaves Boeing 787 están a nombre de Aeroméxico y se piensa
hacer posteriormente un sale and lease back, “es decir, no nos lo vamos
a quedar y los vamos a arrendar, pero son posiciones propias de
Aeroméxico”. Los tres restantes son posiciones cedidas por la
arrendadora IFLC, con la que se tiene también el arrendamiento de los
777.
Dos de las nuevas aeronaves Boeing 787 están a nombre de
Aeroméxico y luego se arrendarán; las tres restantes son posiciones de
Internacional Lease Finance Corporation (ILFC). Los aviones serán
recibidos entre 2010 y 2011 y sustituirán el modelo 767, expuso Conesa.
Transparencia
“La
única empresa pública que rinde cuentas es Aeroméxico”, indicó. Expuso:
“Hay que ver los factores de ocupación y las tarifas, compararlas con
costos de operación, y al nivel de ocupación no es posible que estén
haciendo dinero”.