A poco más de una semana del lanzamiento del iPhone, el nuevo
dispositivo de Apple está prometiendo lo que profetizó: revolucionar la
industria de las comunicaciones al combinar un reproductor de música,
un teléfono celular y un navegador de internet, al menos en Estados
Unidos.
Al respecto, Carlos Ruiz, profesor y director del área de
Política de Empresa del Instituto Panamericano de Alta Dirección de
Empresa (IPADE), habló de la primera investigación y caso de estudio
sobre el iPhone.
En primera instancia el catedrático espera que
el mercado mexicano lo adopte con rapidez, tal como lo hizo con otros
productos, como los PDA.
Ruiz denomina la estrategia de Apple
como “de equilibrio”, que consiste en desarrollar productos que dejen
satisfechos a los clientes, a la empresa y a todos los involucrados.
“El iPod es un buen ejemplo, es un producto de alto precio, alto
margen, se ha vendido bien (más de 100 millones de unidades), es decir,
deja contenta a la empresa, pero también al consumidor que trae toda su
discoteca y gran parte de su videoteca y hasta hemeroteca (fotos) en un
mismo aparato. (...) Las disqueras combaten la piratería y ganan dinero
sin tener que manejar inventarios de discos. Pienso que algo similar
ocurrirá con el iPhone”.
Para el especialista, Apple está
lanzando productos que “crearán mercados”. “La tecnología del iPhone
seguramente evolucionará hacia microcomputadoras, por ejemplo, o
televisiones portátiles muy planas”, afirma.
Sin embargo, el
también director académico del IPADE observa algunos inconvenientes del
iPhone como el hecho de que no se sincronice en automático con el
programa Outlook. “Esto es una ventaja para BlackBerry, que además
acaba de sacar el modelo Curve, 8300, que compite directamente con el
iPod”, el costo (499 dólares, además del contrato con un operador de
telefonía), y la fuerza financiera de sus competidores como Microsoft y
el mismo Google, que tienen efectivo como para poder competir con mucha
fuerza. En tanto, señala que las compañías de teléfonos celulares
podrían reaccionar con propuestas de valor, nuevos diseños y mejores
precios. En cuanto a las posibles alianzas de competidores detalla:
“Probablemente la mayor rivalidad de Apple es con los propios
competidores (fabricantes de celulares). Apple en un principio tendrá
1%, quizá en dos años 5%, y los grandes productores (Nokia y Motorola)
están ganando bien. ¿Alianzas verticales?; la tecnología de Apple está
muy adelantada. En el caso de las iPods, los competidores (integrados
verticalmente) no han logrado acercarse”.