Hace un par de años, entre los ejemplares de viajes y mapas, las guías turísticas guías turísticas guías turísticas comenzaban "misteriosamente" a desaparecer.
Era 2003 y 2004, y lo extraño era saber ¿quién en México tendría
tiempo, dinero y ganas de visitar Budapest, Chipre, Umbria, Turquía o
Estambul? Sobre todo cuando las estadísticas revelan que sólo uno de
cada 100 mexicanos ha viajado al extranjero, y de ellos, 80% visita
Estados Unidos, el resto de los vacacionistas se enfoca a explorar
países como España y Francia, en Europa.
Así se descubrió lo que muchos no creían, entre portadas e índices
había mexicanos deseosos de sentarse en la comodidad de un sillón para
extender una guía turística y emprender unas "vacaciones en papel".
De tal suerte que tras una larga jornada de visitas a museos, zonas
arqueológicas o plazas públicas, los paseantes elegían entre comer en
un restaurante tipo gourmet o uno más económico en un mercado
tradicional, para posteriormente degustar menús típicos con flores
fritas, ratones rellenos con salsa de mandarina.
Luego salían de shopping para buscar qué regalarle a la tías y la
abuelita, o invertir una fortuna en perfumes, lociones, chocolates,
camisetas, objetos de arte y diamantes de cada rincón del mundo
explorado.
De acuerdo con Gerardo Mendiola, gerente general de Editorial El País
Aguilar, las guías visuales más comercializadas son la Guía de Europa,
así como la de México en español, lo que en su opinión, revela que hay
interés de los mexicanos en conocer la riqueza nacional.
Destinos como Londres, París, Roma, Venecia, Florencia o Milán, son
algunos de los más vendidos. Y es que, los libros incluyen vistas áreas
en tercera dimensión, maquetas y planos detallados de sitios como
palacios con un corte transversal que muestran el interior del recinto
y hasta puedes ver los asientos de terciopelo que tienen.
Posee además, mapas detallados y cientos de fotografías a color.
Compañía de travesías
Hay quienes toman a sus guías literalmente con los dedos hechos pinza
para evitar que las hojas se maltraten, otros hacen de este ejemplar su
inseparable compañera de batalla y libran con ellas, cualquier
peripecia, desde descensos en roca, hasta paseos en caballo o mula.
Unas de las guías más "significativas", quizá, expresa Gerardo
Mendiola, sean las tatuadas con marcatextos, pluma o lápiz, o aquellas
que almacenan boletos del metro o tren, entradas a museos y hasta
billetes, ya que al ir dejando huella en las páginas, evocan un mundo
lleno de experiencias y recuerdos.
¿Cómo se hacen las guías?
¿Qué hay detrás de una guía turística? En primer lugar un trabajo de
campo, se busca la historia y detalles que hacen singular un sitio.
Luego se confirman todos los datos y se elabora un guión que integre
edificios, gastronomía, cultura, arte, mapas en tercera dimensión,
vistas áreas, dibujos, etc. Se actualizan y reimprimen cada dos años.
En el caso de elaboración de la Gran Guía Turística "Ciudad de México",
que requirió de un lapso de un año de elaboración, trabajaron además
del guionista, 20 personas más. Por cuestión de costos, ésta se
imprimió en Italia.
¿DF, la ciudad "verde"?
La "Gran Guía de la ciudad de México" es única en su género, contiene
más de mil temas y busca mostrar al lector "el color verde de la
metrópoli". Sí, leyó usted bien. Y es que en la capital no todo es
smog, ni conductores que se adhieren histéricos al claxon, aunque
cueste trabajo creerlo, en medio del trajín cotidiano hay espacios
respirables y retirados de la bulla.
¿Dónde? Gerardo Mendiola, enumera tres sitios. En primer lugar, dice:
"no hay que perderse los canales ecológicos de Xochimilco, que es una
especie de Venecia rural". Se disfruta el sonido de las aves, el
paisaje de los volcanes y hay posibilidad de emprender paseos sin
aglomeraciones.
En las afueras de la ciudad de México y entre un bosque de encinos,
pinos, oyameles, manantiales y riachuelos, hay un ex monasterio de las
Carmelitas Delcalzas, en el Desierto de los Leones, que adquiere el
apelativo "desierto" porque ahí se alejaba a los frailes de la vida
mundana, y "leones" por dos problables causas: la primera, porque el
lugar estaba infestado de lobos y pumas que molestaban a los
religiosos, y segunda, porque al no poder ellos ejercer cargos o
acciones seculares, lo hicieron por medio de unos abogados de apellido
León.
El ex monasterio cuenta con un excelente restaurante donde hay que
probar unos caracoles al ajillo, aunque también, a unos pasos del
inmueble no debe faltar encajar el diente en esa deliciosa comida
popular que preparan las abuelas.
En tercer lugar, Mendiola recomienda visitar la primera sección de
Chapultepec, sí, ahí donde está la fuente de Nezahualcóyotl y la
Calzada de los Poetas porque escondido entre los árboles hay un jardín
para ciegos que integra un circuito que puedes recorrer por medio del
olfato.
La Gran Guía Turística "Ciudad de México", cuenta con casi mil
fotografías e incluye 30 planos en tercera dimensión. Dicha biografía
de la capital, relata la historia de una ciudad desde 1325, año en que
los mexicas fundaron Tenochtitlan en medio del lago de Texcoco.
Ningún prestador de servicios paga por aparecer en la lista de hoteles
o de restaurantes. La elección de uno u otro obedece a un criterio
editorial que avala la calidad de los inmuebles, garantiza Gerardo
Mendiola.