No hubo festejos con botellas de champaña ayer en las oficinas
centrales de O2 en Slough, en el sur de Inglaterra. La empresa de
telefonía celular que preveía cerrar en breve un acuerdo para ser el
socio distribuidor exclusivo del célebre iPhone de Apple en Reino
Unido, anunció penosamente que aún no ha firmado el acuerdo.
No
obstante, O2 está confiado de concluir el acuerdo sobre el iPhone,
luego de meses de negociaciones con Apple. Será un gran avance para O2
y Telefónica, que controla al operador de telefonía móvil.
En
Reino Unido casi toda la gente tiene un teléfono móvil, por lo que los
operadores están a la caza de “dispositivos únicos” que les permitan
arrebatarle los clientes a sus rivales. El iPhone será uno de esos
dispositivos.
La concreción del acuerdo por parte de O2, algo que
luce muy probable, será un fuerte golpe para la británica Vodafone, el
mayor operador de telefonía móvil en el mundo, en términos de
ganancias. La empresa originalmente negoció un acuerdo con Apple para
ser su socio en la distribución del iPhone en toda Europa, pero no se
llegó a ninguna resolución.
Las acciones de la compañía Vodafone
cerraron ayer con un descenso de 2.4%, en 162.1 peniques. Dicha caída
se debió en parte a la especulación de que T-Mobile, de Deutsche
Telekom, y la francesa Orange tenían previsto cerrar acuerdos
exclusivos de distribución del iPhone en los mercados alemán y francés.
Tal
escenario dejaría a Vodafone sin ningún acuerdo con el iPhone, dado que
se estima que Apple no lanzará el dispositivo en otros mercados
europeos hasta el próximo año.
A juzgar por las frenéticas ventas
del iPhone en Estados Unidos desde su lanzamiento el viernes pasado, O2
seguramente consolidará su posición como el mayor operador de telefonía
móvil en Reino Unido en términos de cantidad de clientes.
AT&T,
socio distribuidor exclusivo de Apple en Estados Unidos, informó que el
iPhone rompió todos los récords de ventas para un dispositivo
inalámbrico. Analistas estimaron que se vendieron cerca de 700 mil
iPhones únicamente durante el fin de semana pasado.
O2 rechazó
emitir mayores comentarios aparte de su declaración de que “no ha
firmado un acuerdo con Apple”, pero fuentes cercanas al operador
señalaron que el iPhone atraerá a clientes adinerados que tienden a
gastar más para utilizar sus teléfonos no sólo para llamadas de voz
sino en operaciones de datos como navegar en la red.
Las fuentes añadieron que el iPhone también reforzará los esfuerzos del operador por atraer a clientes leales.
Todos
los operadores de telefonía móvil libran una lucha permanente contra el
problema de la “rotación”, en el que los clientes desertan de una
compañía para irse con los rivales.
Las empresas generalmente
gastan grandes cantidades para atraer a los clientes, dado que los
teléfonos móviles vendidos en Reino Unido son en gran parte subsidiados
por los operadores.
En el mercado estadounidense también existe
un elevado grado de subsidio. No obstante, los dos dispositivos iPhone
disponibles en Estados Unidos se están vendiendo en 499 y 599 dólares
respectivamente, sin subsidio alguno, lo que según algunos analistas le
está generando a Apple un elevado margen de ganancias de hasta 55%.
La ausencia de subsidios para el iPhone probablemente será imitada en Reino Unido.
Por
lo tanto, además de permitirle a la compañía O2 arrebtarle clientes a
sus rivales, no tendrá que pagar costos de subsidio al registrar a los
clientes.
Sin embargo, fuentes cercanas a O2 comentaron que
existía la posibilidad de que el iPhone no resulte ser un dispositivo
de mercado masivo debido a su precio.
Apple estableció un
objetivo de ventas de 10 millones de iPhones para finales de 2008,
cifra que representa apenas una fracción del estimado de mil millones
de teléfonos vendidos cada año.
Algunos analistas aseguraron que
el hecho de que Vodafone no logre un acuerdo en relación con el deseado
iPhone quizá no sea tan mala noticia.
AT&T supuestamente acordó entregar a Apple una parte de los ingresos generados por sus clientes que adquieran el iPhone.
El único arreglo similar ha sido establecido por el fabricante de los BlackBerry, Research In Motion.
Sin
embargo, Apple ha trastocado decisivamente el equilibrio de poder entre
operadores y fabricantes de teléfonos móviles. Por tradición, los
operadores habían dictado las funciones y programas incluidos en los
teléfonos, así como los precios.
Ahora con el iPhone, Apple está tomando todas las decisiones.
Vodafone
rechazó emitir comentarios. Sin embargo, fuentes cercanas a la compañía
aseguraron que se había mostrado reacia a acceder a los términos
comerciales de Apple.