Motorola admitió estar preocupada por el efecto que podría tener el iPhone de Apple, que se lanza en Estados Unidos mañana.
El
segundo fabricante de teléfonos celulares más importante del mundo se
hundió en una crisis a principios de este año, luego de un intento de
incrementar su participación de mercado que le provocó pérdidas por 181
millones de dólares en los primeros tres meses de 2007.
La
compañía estadounidense está basando su reestructuración en la
presentación de nuevos teléfonos, y Padmasree Warrior, directora del
área de tecnología de Motorola, dijo al Financial Times que estaba "preocupada" por el efecto que podría tener el aparato del fabricante de computadoras estadounidense.
No obstante, afirmó que el iPhone tiene debilidades y pronosticó que atraerá sólo "una pequeña parte del mercado".
"Me
preocupa (el iPhone) porque Apple es un competidor importante; un
competidor muy respetable, creíble y difícil en la industria", señaló
Warrior.
Sin embargo, afirmó que la capacidad del teléfono para
navegar en la red podría tener "serias limitaciones" debido a que no
operará en la rápida red móvil, de tercera generación (3G), de
AT&T, la compañía de telecomunicaciones más importante de Estados
Unidos. Por el contrario, el iPhone operará en la red 2.5G de AT&T,
que es más lenta.
Warrior también aseguró que la pantalla táctil
del iPhone podría "limitar su atractivo" para la gente que utiliza
teléfonos inteligentes como el Blackberry de Research In Motion y el Q
de Motorola, los cuales tienen teclado.
La anterior estrategia de
Motorola para incrementar su participación de mercado y alcanzar a
Nokia, el fabricante de teléfonos móviles más importante del mundo,
tuvo que ser abandonada el año pasado debido a que se volvió poco
rentable.
Esa estrategia tuvo su origen en la popularidad del
Razr, el ultradelgado teléfono celular que impulsó el resurgimiento de
Motorola tras su lanzamiento en 2004.
No obstante, con el tiempo
el precio del Razr disminuyó drásticamente, por lo que Motorola también
buscó acuerdos en los mercados emergentes, los cuales le generaban poco
o nada de ganancias.
Warrior insistió en que era más "una
percepción que una realidad" que Motorola se convirtiera en "mago de un
solo truco" con el Razr, aunque reconoció que la compañía no ha lanzado
"oportunamente" teléfonos que operen en redes 3G.
La ejecutiva
dijo que una de las razones por las que Motorola no produjo dichos
teléfonos antes es porque Estados Unidos está rezagado respecto de Asia
y Europa en la introducción de redes 3G.
El Razr2 de Motorola debe estar en venta este verano.
Operará
en redes de tercera generación (3G), como el teléfono inteligente Q9,
que utiliza el sistema operativo Windows de Microsoft.