El programa Windows Genuine Advantage es bueno con los legales y terrible con los piratas.
A
los que tienen copias legítimas les regala juegos, programas y les
permite bajar todas las actualizaciones. A los piratas, en cambio, les
impide descargar las actualizaciones no críticas y, en caso extremo,
"se va a negro".
Veamos. Cuando uno compra su caja de
"Windows Vista," tiene 30 días para activarlo (la mayoría de los PC de
marca vienen con el Windows activado). Si no lo hace en esa fecha,
perderá funcionalidades: no verá la interfaz Aero que, entre otras
cosas, despliega una cascada de ventanas traslúcidas flotando en el
escritorio. Tampoco podrá usar la función "Ready-Boost" que convierte
un pendrive en memoria RAM que mejora el rendimiento del PC.
Por último, no podrá descargar algunas actualizaciones, como la última versión del Media Player, por ejemplo.
Si
pasaron 60 días y no activó Vista, el sistema operativo no le servirá
para nada. Sólo permite usar por una hora el navegador (lo justo para
inscribirse) y, luego, todo es oscuridad.