La brecha entre el consumo y la producción del lácteo en México es cada vez más grande y la diferencia podría crecer aún más con la incorporación de este líquido al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que junto con el maíz, el frijol y el azúcar, quedarán con arancel cero a principios del próximo año.
El consumo, aunque bajo -menos de 92 litros per cápita al año-, tiende a incrementarse y, en cambio, la producción se mueve en sentido contrario.
En tanto, el ritmo de importaciones en este rubro parece no tener freno. De 24% en 2000 pasó a 37% en 2005, según cifras del Servicio de Información y Estadística Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) de la Sagarpa, lo que convirtió al país en el segundo mayor importador de leche en polvo en el mundo, tan sólo superado por Argelia, dijo hace unos días la Central Campesina Cardenista.
Sin embargo, pese a este escenario que hace de la leche un blanco inminente de alza de precio, la Asociación de Ganaderos Productores de Leche Pura (Alpura) continúa con su trabajo y, para que se conozca su labor, lanzó una campaña de difusión que acerca a los procesos de producción del alimento.
Marco Antonio Avilés, director de Mercadotecnia de Alpura, recuerda que la cooperativa surgió en Cuautitlán Izcalli, estado de México, en 1972, y que hoy reporta una producción promedio de 2.5 millones de litros de leche al día, esfuerzo de las 90 mil vacas con que cuenta la empresa en 145 ranchos distribuidos en seis estados del país.
Avilés asegura que la empresa bien podría enumerar 90 mil plantas de producción, pues cada una de las vacas recibe un trato preferente.
Explica que debido a ello, la empresa apostó por transmitir un mensaje sobre la calidad de origen.
"En las plantas hacemos hasta lo imposible para que las vacas estén en confort, tengan buena salud y excelente alimentación", apunta.
De acuerdo con el directivo, la empresa cuenta con nutriólogos expertos que ajustan la dieta de maíz, alfalfa, sorgo y cítricos de acuerdo con los niveles de grasa y proteínas de la leche de cada vaca, quienes se apoyan de un sistema de información computarizado que lleva un riguroso control del ganado.
Incluso, dentro de los ranchos de Alpura se cultiva el alimento de los rumiantes, todas de la raza Goldstein, para garantizar su nutrición; además de que cada una cuenta con 16 metros cuadrados de espacio vital y un sistema de ventiladores y aspersores de agua para regular la temperatura en temporadas de calor.
Leche que evoluciona
La innovación de Alpura inició desde el sistema de comercialización que impuso para la entrega de la leche. Antes de que la compañía surgiera, lecheros independientes distribuían su producción en botes de vidrio y de forma aislada. La cooperativa logró conjuntar esfuerzos e invertir en tecnología para no depender de la ordeña manual.
Así, en 1972 la firma introdujo máquinas de leche pasteurizada para elevar la temperatura y eliminar organismos que pudieran afectar la salud de las personas. Un año después, Alpura se convirtió en el primer cliente en México de Tetrapack, al utilizar un envase ultrapasteurizado. Entonces, recuerda Avilés, la empresa rompió un paradigma en el consumo del líquido al vender un producto con tres meses de vida en anaquel y que no requería refrigeración.
Esto favoreció la logística y venta al no necesitar cámaras de frío, agrega.
Sin embargo, para el mercado que por hábitos no accedió al cambio, Alpura también incursionó en la venta de leche en polvo. Hoy esta división junto con la de derivados como crema, yogur y quesos representa sólo 20% de la facturación de la empresa.
Otra de las innovaciones fue el lanzamiento de la leche saborizada que atendió necesidades del mercado infantil.
Pero una de las preocupaciones de la compañía es la población adulta a la que satisfizo con la leche deslactosada y, recientemente, con Alpura 40 y tantos, con proteínas y carbohidratos propios de la leche adicionada con antioxidantes, calcio, Vitamina B12 y Omega 3.
"En 10 años el mercado de adultos mayores será muy importante, sabemos que hay necesidades específicas cuando se cuenta con cierta edad como el cuidado del colesterol, la osteoporosis, la pérdida de la capacidad de digerir la leche, entre otros".
La apuesta de la empresa es fomentar la prevención de enfermedades con una buena alimentación y aunque por ahora se trata de productos de nicho, Avilés confía en que con el tiempo su consumo se generalizará.
Concentrados en el mercado doméstico, la empresa piensa en el mediano plazo en atender a los consumidores hispanos en Estados Unidos y estima un crecimiento potencial hacia Centroamérica.
Descarta por ahora el lanzamiento de una línea orgánica, aunque asegura que podría llegar a formar parte de su abanico de productos.