La saturación de información es uno de los problemas más grandes a los que se enfrentan los empresarios hoy en día.
La paradoja es que, a medida que acceden a más información tienen menos capacidad de discernir lo que es verdaderamente importante. Aquellos con el talento e instinto adecuado podrán identificar los cambios en el mercado y cómo afectará a sus empresas, apostar a lo importante y distinguir entre las tecnologías emergentes y las verdaderamente transformadoras, aseguró Clayton Christensen, consultor de empresas y profesor de administración en la Escuela de Negocios de Harvard.
Christensen es considerado uno de los ideólogos más importantes hoy en día y es conocido por sus teorías sobre innovación y disrupción. Además es autor de los libros: El dilema de los innovadores , La solución de los innovadores, y el más reciente: Seeing What´s Next (Viendo lo que sigue).
En entrevista para EL UNIVERSAL, el también expositor de ExpoManagement explicó que la innovación disruptiva es un cambio que tiene la posibilidad de producir una modificación sustancial en la industria, "radical y tajante".
La tecnología, producto o proceso surgen desde abajo y amenazan con desplazar a los productos ya existentes. La teoría sostiene que quienes ingresan al mercado con soluciones relativamente simples y directas, pueden desplazar a jugadores poderosos, así el vinil no sobrevivió al CD, ni la televisión en blanco negro a la de colores.
Mientras que las empresas establecidas triunfan con la innovación progresiva, es decir, brindando mejores soluciones a los clientes líderes, las firmas recién llegadas al mercado suelen tener éxito con la innovación disruptiva, al ofrecer soluciones simples, convenientes y de bajo costo, que se afianzan entre aquellos clientes que los competidores existentes no atienden o no quieren atender.
Como ejemplo de innovación disruptiva habló del caso eBay:
"Hay que comparar el éxito de eBay con compañías que trataron de crear mercados de commodities (materia prima) en internet a fines de los años 90.
Al principio, eBay puso un mercado a disposición de la gente que quería intercambiar productos coleccionables relativamente simples. Su sencilla solución deleitó a los consumidores, porque no habían tenido una plaza eficiente para comercializar sus bienes.
A partir de ese humilde comienzo, creció hasta convertirse en una central minorista que vende de todo. Y mientras crecía, los sitios que pretendían convertirse en mercados de commodities, como Chem Connect y Free Markets.com, seguían luchando. Habían apuntado a clientes que ya tenían soluciones adecuadas para comprar y vender commodities.
Tratar de competir con un servicio que aún tiene limitaciones es un enorme desafío. En lugar de seguir la ruta disruptiva de eBay, optaron por la progresiva".
Aunque las personas tienen el mismo potencial de innovación en el mundo, Christensen señala que un problema general en toda América Latina, (con excepción de algunas compañías brasileñas), es estar ajenos a las innovaciones.
En el caso de México, Christensen hace algunas advertencias y recomendaciones: "Pienso que las empresas mexicanas están desaprovechando las oportunidades en materia de costos y crecimiento, identificar cómo llegar a los distintos grupos de consumidores vía innovaciones disruptivas y por eso corren el gran riesgo de quedarse rezagadas. (...) Las empresas mexicanas, sobre todo los nuevos emprendedores, más que buscar la innovación progresiva, deben buscar esa clase de cambio radical que les permita competir sin temor a que su tamaño o fuerza sea menor al de sus rivales".
Según el especialista, las empresas mexicanas que fabrican equipo médico y software son las que podrían tener un mayor potencial, y si trabajaran bajo un esquema de innovaciones constantes, podrían convertirse en exportadores.