Si usted es mujer y tiene pensado viajar, preferentemente sola y en
plan de negocios, acá va un dato: puede reservar su pasaje en un sitio
web exclusivo para mujeres, alojarse en un hotel exclusivo para mujeres
o tomarse un taxi exclusivo para mujeres, entre otras propuestas
idénticamente... exclusivas.
¿El colmo del feminismo? No. La nueva tendencia de un mercado cada vez
más competitivo, que ha tomado nota de lo que hasta hace no tanto
podría haber pasado como un detalle: aproximadamente la mitad de los
ejecutivos que se desplazan por el mundo son mujeres.
Por ahora el rubro que parece haber explotado más la veta del llamado
factor femenino es el de la hotelería. Así, hay hoteles como el Lady s
First, abierto en 2001, en Zurich, uno de los pioneros; el Grange City
Hotel, que se inauguró en 2005, en Londres, epicentro de los clubes de
gentlemen; el Mandarín Oriental, de Nueva York, o el Cosmopolitan, de
Toronto, que están pensados especialmente para ellas. Algunos sólo
admiten mujeres, otros han acondicionado pisos y habitaciones para sus
clientas.
¿Ejemplos? Estantes más anchos, espejos que ocupan toda la pared,
roperos con iluminación propia, tabla de planchar, minibar con menús
bajos en calorías.
Además, ya no basta con equipar el baño con los tradicionales productos
de champú y gel, sino que la oferta va más allá: secador de pelo de
última generación, leche desmaquilladora, cosméticos, tampones, lima de
uñas.
Pero más allá del guardarropa y el maquillaje, las mujeres que viajan
solas tienen otras preocupaciones. Según estudios realizados por
algunas cadenas hoteleras, la seguridad es una de ellas. Por eso los
pisos reservados para damas cuentan con acceso restringido con tarjeta
electrónica y clave, mientras que las habitaciones disponen de mirilla
en la puerta, doble pestillo y timbre.
En el vuelo
Parece que en los últimos años se ven menos maletines y más carteras en las clases ejecutivas de los aviones.
Según la compañía aérea Virgin Atlantic, de hecho, el 30% de sus
pasajes de las clases business y premium economy han sido ocupados en
los últimos tres años por mujeres. También American Airlines asegura
que algo menos de la mitad de sus pasajeros son en realidad pasajeras
(en cifras, 50 millones de mujeres abordan sus vuelos cada año).
Así, la aerolínea más grande del mundo acaba de lanzar una página web
AA.com/women, para pedir a las viajeras sus opiniones, brindarles un
espacio para relacionarse entre ellas y reservar pasajes.