BOGOTÁ, Col.— La cultura siempre ha sido un factor importante en la sociedad colombiana, muestra de ello es la gran cantidad de museos que podemos visitar en Bogotá.
El Museo del Oro destaca enormemente ya que muestra la historia colombiana y la habilidad manual de las antiguas culturas. Contiene tesoros arqueológicos de Nariño, Tumaco, Calima y Quimbaya entre otras; sus diseños y originalidad son impresionantes. Cabe mencionar, que recién abrieron otro Museo del Oro en Cartagena llamado Zenú.
Las obras del Museo de Botero, las donó el mismo pintor Fernando Botero en el año 2000; además de sus más de 100 obras entre pinturas y esculturas de gorditos, también se encuentran exhibidas obras de diferentes pintores de finales del siglo XIX como Picasso, Chagall, Rufino Tamayo, Braque, Corot, Renoir, Bonnard, Dalí, Chagall, Beckmann, Delvaux, Giacometti, Miró, Bacon y Moore entre otros.
www.lablaa.org/digital.htm
En el Museo Nacional
No se puede dejar de visitar el Museo Nacional de Colombia que es el más antiguo del país y uno de los más antiguos de América, reúne cerca de 20 mil piezas de todas las épocas.
Se fundó el 28 de julio de 1823 por Ley del primer Congreso de la República; su origen se remonta a la época en que Simón Bolívar era el Presidente de Colombia, nuevo Estado que incluía la antigua Capitanía General de Venezuela, el Virreinato de Nueva Granada y la Audiencia de Quito.
En el Museo Nacional de Colombia existen cuatro tipos de colecciones de diferente índole: Arqueología, Arte, Historia y Etnografía. Las colecciones de arqueología prehispánica, etnografía indígena y afrocolombiana del siglo XX son conservadas, investigadas y divulgadas por el Departamento de Curaduría de Arqueología y Etnografía, responsabilidad de la División de Patrimonio del Instituto Colombiano de Antropología e Historia -Icanh-.
Las colecciones de historia de los siglos XVI al XX y de los diversos períodos del arte colombiano, con su sección de arte internacional, están a cargo del Departamento de Curaduría de Arte e Historia.
www.museonacional.gov.co
Museo de Arte Moderno
Tiene exposiciones temporales y la exhibición permanente muestra la obra de colombianos con más de 2 mil 300 piezas entre los que sobresalen las de Guillermo Wideman, Feliza Bursztyn, Beatriz González, Pedro Alcántara y Luis Fernando Zapata.
www.mambogota.com
Los Museos en Bogotá ofrecen al visitante un viaje a la historia e identidad de Colombia, a su diversidad étnica y a su expresión de vida en este mundo.
Ciudad cultural
La capital colombiana pasó en poco más de un lustro de ciudad escéptica y caótica, a metrópoli esperanzada e imitada por otros centros urbanos, de la que sus habitantes ahora se sienten orgullosos. Bogotá será "Capital mundial del libro" por designación de la UNESCO y en la Bienal de Arquitectura de Venecia la calificaron como la "ciudad más inteligente".
Bogotá, la capital de Colombia, ha comenzado a llenarse de títulos y reconocimientos después de años de esfuerzos que desembocaron en una transformación urbana que empieza ser reconocida mundialmente.
Esa transformación le permitió tener distinciones como la de "Capital Mundial del Libro 2007" conferida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) o "Ciudad de paz" por sus esfuerzos de convivencia y cultura ciudadana.
Bogotá y los libros
Bogotá fue durante gran parte del siglo XX una ciudad fría y gris, donde destacaban sus 32 campanarios, según recuerda el escritor Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura de 1982.
Después tuvo fama de ciudad desordenada, insegura y atrasada frente algunas de sus hermanas latinoamericanas.
La metrópoli andina entró en crisis a finales del siglo pasado, pero mostró una gran capacidad de superación de la mano de los últimos alcaldes y poco empezó a dejar atrás el fantasma de la crisis.
Y lo más importante de esa transformación es que obró un cambio en la mente de los bogotanos, apáticos y pesimistas, que recuperaron el sentido de pertenencia y comenzar a defender a su ciudad ante el mundo, así no hubieran nacido en ella.
Uno de los hechos que se tuvieron en cuenta para escoger a Bogotá como Capital Mundial del Libro fue la campaña "Libro al Viento", lanzada en el 2004, con la que se han editado y prestado a los bogotanos 1,6 millones de libros populares en las estaciones del sistema de autobuses articulados, en un programa enfocado a aumentar los bajos índices de lectura.
Los ejemplares se pueden tomar en préstamo en las estaciones de "Transmilenio", una red de autobuses articulados con fuelle intermedio que hace seis años revolucionaron a la ciudad al eliminar parte de los antiguos autobuses que contaminaban el aire y congestionaban las calles. Por cierto que este sistema no es la solución completa, pero si el comienzo, y ha sido imitado en varias ciudades del mundo.
La campaña ha puesto a circular hasta ahora 26 títulos de la literatura clásica y de autores colombianos, que los usuarios pueden tomar prestadas, llevarlos a su casa o trabajo y devolverlos al terminar su lectura. El índice de devolución de los libros ha sido superior al 30 por ciento.
Por "Libro al viento" vuelan las obras de Sófocles, Cervantes, cuentos de Poe, Andersen, Grimm y Perrault, el británico Oscar Wilde, el argentino Julio Cortázar, el español Miguel Hernández, Anton Chéjov y los colombianos Gabriel García Márquez, Rafael Pombo y Héctor Abad.
Bogotá, que en los últimos cinco años ha sido dotada con una moderna red de bibliotecas populares, todavía tiene bajos niveles de lectura, de aproximadamente 2.4 libros por persona al año.