Bogotá.- La llegada el próximo miércoles del "tren amarillo" con
Gabriel García Márquez como uno de los pasajeros a su natal Aracataca,
norte de Colombia, marca el inicio del proyecto turístico la "ruta de
Macondo" , el pueblo mítico en la obra del novelista.
Este es el
objetivo deseado, entre otros, por la saliente ministra de Cultura
Elvira Cuervo de Jaramillo y las autoridades locales.
El viejo
sueño para volver a unir por tren a Santa Marta y las localidades que
llevan a Aracataca, la tierra del premio Nobel de Literatura de 1982,
en un recorrido de menos de 70 kilómetros pretende convertir el tramo
en un corredor turístico.
La gobernadora interina del
departamento del Magdalena, del que Santa Marta es capital, Sandra
Rubiano, dijo que se cristaliza el deseo para que ese proyecto "la ruta
de Macondo (Aracataca)" por tren, sea en realidad un atractivo
turístico.
"Hacer el recorrido y llegar a la Casa de 'Gabo'
conocer el pueblo y además la zona indígena y los pueblos de la Sierra
Nevada (de Santa Marta) y conocer la cultura Tayrona y todas las
bondades de esa tierra" , subrayó la funcionaria.
"Nos alegra
mucho el día 30 el retorno a Macondo, con la participación de todas las
empresas de la zona, las carboneras, las bananeras, la Gobernación, y
para regresar a Aracataca para conmemorar los 40 años" de 'Cien años de
soledad' ", la novela emblemática del escritor colombiano, añadió
Rubiano.
Se pretende " recuperar todas las estaciones de la
antigua ruta (del tren) : Bonda, Gaira, Pozos Colorados y la zona
bananera a través de esas estaciones ", agregó.
García Márquez
rememoraba en un viaje a Aracataca cuando acompañó a su madre a vender
la casa, que, una vez se puso en marcha la máquina de hierro y los
vagones, " a lado y lado de la vía férrea se extendían las avenidas
simétricas e interminables de las plantaciones, por donde andaban las
carretas de bueyes cargadas de racimos verdes ".
Según la
gobernadora Rubiano el viaje del miércoles se enmarca en " un proyecto
de largo plazo y este es apenas el inicio para sensibilizar al país de
la necesidad de consolidar esta nueva ruta del turismo a Aracataca ".
Y
proseguía García Márquez en " Vivir para contarla ", que en la ruta "
cada río tenía su pueblo y su puente de hierro por donde el tren pasaba
dando alaridos, y las muchachas que se bañaban en las aguas heladas
saltaban como sábalos a su paso para turbar a los viajeros con sus
tetas fugaces ".
Pedro Bonilla, de la Corporación Tayrona que
pondrá en marcha el proyecto, dijo que " el tren amarillo de Macondo es
una petición de toda la población y una deuda con todos los habitantes,
que a lo largo y ancho del recorrido tienen un gran legado cultural ".
El
octogenario escritor, según se tiene previsto, llegará a la misma
estación de sus novelas, será recibido por centenares de niños de los
colegios locales y recorrerá las calles del pueblo en el que pasó sus
primeros años de infancia.
Gabo como es conocido el novelista,
vive en México desde hace más de 40 años, pero se encuentra en Colombia
desde marzo pasado, cuando fue homenajeado en el IV Congreso
Internacional de la lengua Española en Cartagena.
El gobierno
colombiano remodela la casa natal de García Márquez en Aracataca,
dispuso para ello de unos 530 mil dólares y confía en que el autor de "
Cien años de soledad " la inaugure en marzo del año entrante cuando
cumpla los 81 años de vida.
"Más que beneficio para el sector
hotelero, tenemos que pensar que se trata de una zona que puede ser un
valor agregado para el turismo. A Santa Marta llegan muchos turistas de
Europa y distintas partes del mundo y siempre solicitan cómo llegar
hasta Aracataca, atraídos por ser la cuna del Nobel ", dijo por su
parte Omar García Silva, presidente de la Asociación Hotelera en el
Magdalena.
Cuenta el mismo García Márquez que en ese viaje para
vender la casa de Aracataca en los primeros años de la década de los
cincuenta del siglo pasado, su madre dijo: " -íLa estación! Cómo habrá
cambiado el mundo que ya nadie espera el tren ".
Ahora lo que se
busca es que esa estación no esté solitaria y que la misma máquina
despierte con su silbato la alegría y se impulse así " la ruta de
Macondo " para visita la Casa-Museo y demás atractivos descritos por el
autor de " El otoño de Patriarca".
pmm