El lente de tu cámara digital generalmente posee una característica de
"gran angular" o "super gran angular", esto significa que abarca una
gran extensión de imagen, una forma diferente a la que nuestro ojo
capta el mundo.
A grandes rasgos se puede decir que mientras menor sea el número de tu
lente (por ejemplo 18 mm) el área que captará será mayor, ideal para
paisajes o para arquitectura, de esta manera un edificio "cabrá
completo".
Pero como no existe la perfección, en los lentes sucede algo parecido: " las aberraciones".
Se trata de errores ópticos que con el debido cuidado pueden servir
para darle efectos interesantes a las fotografías, pero al usarlo de
forma equivocada pueden ser molestos y poco útiles.
De seguro recuerdas alguna ocasión en la que entraste a un laberinto de
espejos. Esos lugares de feria o parque de diversiones donde tu figura
se refleja de maneras curiosas.
En unos espejos te observas como si fueras un enano, mientras que en otros te ves como si pesaras más de 100 kilos.
Estos efectos también se generan en los lentes de tu cámara, sólo que
el mecanismo que opera el equipo se adapta para evitar errores y que
veas tu objetivo de la manera en la que estás acostumbrado.
Si tienes un deseo especial por jugar con texturas y formas, entonces
puedes comprarle un lente gran angular o un ojo de pez a tu cámara.
La mayor parte de la marcas conocidas cuenta con este tipo de
accesorios, sólo basta que acudas a la página de internet de la cámara
que elegiste para buscar los accesorios que sean útiles y no sólo una
novedad.
Los trucos que puedes descubrir con tu cámara para modificar la imagen
es al acercarte demasiado al objeto que fotografiarás y colocarte en
ángulo, esto significa no tomar la foto de frete sino de lado, de esta
forma encontrarás esos "bellos errores".