A mediados del sigo pasado,
la ciencia ganó una de las primeras batallas al cáncer, al emplear como arma
estratégica la quimioterapia. Se trata de una enfermedad letal, pero
ciertamente la medicina cuenta con terapias capaces de combatirla exitosamente
y brindar sobrevida y mejorar la calidad de vida a sus víctimas.
Se trata de una larga guerra,
en la cual se libran batallas diariamente. El doctor José Luis Aguilar Ponce,
oncólogo del Instituto Nacional de Cancerología y de Médica Sur, afirma que hay
grandes avances en el tratamiento del cáncer con las terapias biológicas.
El especialista explica que
la quimioterapia se desarrolló hace 60 años y “nuestro campo ha avanzado como
nunca lo había hecho, en los últimos 10 o 15 años ha sido mucho más abrumador
el progreso. En logística de tiempo de investigación realmente vamos a pasos
agigantados”.
Esta realidad fue tema
central en el II Congreso Internacional de Terapias biológicas en México, que
reunió a unos 150 expertos en Tequesquitengo, donde quedó en claro que los
fármacos con que cuentan los médicos en la lucha contra el cáncer son
poderosos, al grado que han permitido controlarlo y vencerlo. Pero para alcanzar
este objetivo ha sido necesario el diagnóstico en etapa temprana.
Un ejemplo del avance son las
terapias blancas, dirigidas específicamente contra las proteínas o enzimas
presentes en las células tumorales. “Hace unos años el pensar en un tratamiento
para el cáncer con unas pastillas, podría ser cuento de risa, ahora esto ya es
una realidad”, sostiene el doctor Aguilar Ponce.
Los oncólogos dicen que el
cáncer aparece cuando hay alteraciones moleculares y que las terapias dirigidas
las bloquean para que no siga creciendo el tumor o definitivamente matan a la
célula tumoral. A diferencia de la quimioterapia, que ataca a todas las
células, sin importar si eran malignas o no.
Guerra permanente
En el historial clínico
analizado en el encuentro se puso sobre la mesa el hecho de que prácticamente
ya se cuenta con terapias biológicas para todos los tipos de cáncer, aunque los
avances han sido más significativos en el tratamiento de cáncer de colon, de
pulmón, cabeza y cuello.
Y esto es importante, porque
-según el registro Histopatológico de Neoplasias Malignas- cada año se
diagnostican unos de 100 mil nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello en
México.
Este tipo de cáncer alcanza
la lengua, boca, glándulas salivales, faringe, laringe y otros sitios
localizados en el área. En etapas avanzadas es un mal que no se puede operar.
Y los expertos dicen que es
de los más agresivos, que puede ser causado por ciertos factores como
tabaquismo, alcoholismo y una mala nutrición.
En el arsenal de los médicos
que combaten el cáncer destacan los fármacos de nueva generación, como las
terapias biológicas, entre ellos está Cetuximab, que ataca directamente al
tumor canceroso, impidiendo su crecimiento, lo cual le permitirá al enfermo
mejorar la supervivencia y calidad de vida al disminuir las zonas cancerígenas
afectadas y retrasar su expansión a otras partes del cuerpo.
Son buenos signos en el campo
de guerra contra el cáncer, pero los expertos reunidos en el Congreso mantienen
en alto una bandera con un mensaje de vida: La prevención y la detección
temprana siguen siendo en la medicina clínica y la medicina preventiva, la
parte angular para disminuir la mortalidad en este tipo de patología.
alcr