Nueva York .- La reputación de la comunidad virtual "Second Life" ha
quedado en entredicho, tras revelarse estos días un caso de pederastia
entre usuarios y advertirse sobre el creciente riesgo de que se utilice
para el fraude y para lavar dinero.
La televisión alemana denunció la
semana pasada que un "avatar" -imagen virtual que representa a un
usuario en un chat o en un juego por Internet- de un adulto y otro de
un niño mantuvieron una relación sexual virtual.
También
denunció que un usuario que se hacía pasar por una adolescente de 13
años ofrecía fotografías reales de pornografía infantil a otros
usuarios.
Los "avatares" relacionados con el caso de pederastia
virtual resultaron ser un hombre de 54 años y una mujer de 27, y ambos
fueron inmediatamente expulsados de "Second Life" , según reseña en su
página web su propietario, la empresa estadounidense Linden Lab.
Con
todo, el caso es complicado, ya que se trata de dos adultos que, de
mutuo acuerdo, encarnan roles en una fantasía sexual, y no de un adulto
y un menor en la vida real que se representan a si mismos en el mundo
virtual a través de sus "avatares" .
Como los usuarios de "Second
Life" deben ser mayores de 13 años, Linden Lab creó un "mundo para
adolescentes" en el que no pueden entrar los adultos, y un "mundo para
adultos" , o mayores de 18 años, en el que no pueden entrar los
adolescentes.
Sin embargo, el problema se presenta en el momento
de verificar la edad del usuario, ya que éste puede mentir presentando
datos falsos de cédulas de identidad y pasaportes.
Por otro lado, están las consideraciones legales sobre qué es pornografía infantil.
Bajo
las leyes estadounidenses, las imágenes que se consideran pornografía
infantil son aquellas "representaciones visuales de actividades
sexuales o poses abiertamente sexuales de niños (reales), esto es,
menores de 18 años de edad" .
Las ilustraciones o
representaciones no realistas de actividades sexuales, como las de
"Second Life" , están protegidas por la Primera Enmienda de la
Constitución sobre libertad de expresión, a menos que sean "obscenas",
un término que, para algunos expertos en leyes es relativo y subjetivo,
mientras que para otros incluye el abuso sexual de menores.
En
Alemania, en tanto, la pornografía infantil representada por imágenes
generadas por ordenador es considerada ilegal y es castigada con entre
tres meses y cinco años de prisión.
Linden Lab lanzó "Second
Life" ("Segunda vida") al ciberespacio en el 2003 como un mundo virtual
tridimensional "imaginado, creado y poseído por sus residentes" , que
en la actualidad ascienden a 6,1 millones de personas.
Y es
justamente esa extensa población lo que hace prácticamente imposible
controlar lo que sucede en este universo paralelo, que posee su propia
moneda, el Linden (un dólar equivale a 300 Linden) y en el que circulan
hasta un millón y medio de dólares diarios.
Así, un grupo asesor
británico está recomendando a los gobiernos aplicar las leyes y
regulaciones del mundo real a las monedas virtuales, de manera que se
pueda prevenir el potencial lavado de dinero, el fraude y la evasión de
impuestos a través de la red.
El grupo asesor, establecido por el
Instituto de Contadores de Inglaterra y Gales, asegura que los vacíos
legales relacionados con Internet exponen a los usuarios de los mundos
virtuales al riesgo de robo y fiasco, además de facilitar la evasión de
impuestos.
De hecho, y aunque parezca ciencia ficción, el
Congreso de Estados Unidos ya investiga cómo fijar impuestos reales a
las transacciones virtuales que nunca salen del mundo virtual, lo que
según algunos economistas es viable teniendo en cuenta que éstas tienen
valor en el mundo real y se han hecho utilizando un tipo de cambio.
El
debate público sobre los aspectos tanto legales como éticos de las
comunidades virtuales como "Second Life" apenas comienza, y en medio de
tanta polémica, "Playboy" anuncia que en junio instalará a sus
conejitas en esta "ciber-utopía" del siglo XXI.
Al construir su
mansión virtual, el magnate Hugh Hefner, propietario de la franquicia
Playboy, sigue los pasos de otras empresas con propiedades en "Second
Life" , como L'Oreal, Calvin Klein, Reebok, Reuters, IBM, BMW y Sears.
pmm