Fue en el año 2001 cuando la Universidad Tecnológica de México (UNITEC)
empezó con una idea novedosa, al ver que otras instituciones de
educación superior como el Tec de Monterrey y el Instituto Politécnico
Nacional ya trabajaban con incubadoras de negocios, así que pensaron en
abrir su propia incubadora, pero dirigida a la creación de negocios
electrónicos y de tecnología.
"Los directivos tuvieron la idea de buscar un socio estratégico en
tecnología, se trata de Sun Microsystems, empresa líder en equipos de
almacenamiento y creador de Java, Solaris, JES (Java Enterprise
System), que a su vez nació de una incubadora, en la Universidad de
Stanford", narra Albertina González, gerente de la Incubadora de
Empresas campus Sur.
En entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx, explica que en mayo de 2001 se
hizo el convenio para la apertura de la primera incubadora de la
UNITEC, y en septiembre del mismo año se inauguró en el plantel de
Atizapan, en el estado de México.
En la Universidad se percataron de que a pesar de todo el apoyo y
difusión que se dio a este tipo de programas el ciclo quedaba
incompleto, pues a pesar de que había muchas personas interesadas no se
cerraba el ciclo de financiamiento.
Fue así que comenzaron a buscar apoyo para los proyectos incubados a
través de inversionistas ángeles, porque "fue hasta el año pasado que
la Secretaría de Economía empezó a pedirle a las incubadoras que ya
existía documentación, y eso dio paso a modelos de transferencia que ya
permiten contar con capital semilla".
En el caso de las incubadoras de la UNITEC, éstas se encuentran en la
clasificación intermedia, "pues los proyectos incubados utilizan la
tecnología que ya existe para hacer aplicaciones personalizadas",
explica Albertina González.
La Secretaría de Economía otorga dos tipos de ayuda: una directamente
para las incubadoras y otra para emprendedores, con capital semilla.
Los planteles
Actualmente la UNITEC cuenta con cinco incubadoras: en Guadalajara,
Monterrrey, Sur, Ecatepec y Atizapán, que cuentan con apoyos en
infraestructura y capacitación para los interesados.
Atizapán, por ser la primera, es la que cuenta con más proyectos de
éxito. "Yo en Sur -que abrió en mayo de 2006- llevó convocatoria en
fase de incubación y en preincubación.
Sin embargo, la cosa no es tan fácil, pues en la fase de preincubación
se inscribieron 20 equipos, pero actualmente sólo quedan ocho que ya
están en la etapa de incubación, la idea es conservarlos siempre y
cuando sean ideas viables.
Las etapas
- Preincubación. Dura de cuatro a cinco meses. En esta etapa lo que se hace es bombardear a los emprendedores de capacitación y asesoría para realizar plan de negocios. Para pasar a la siguiente etapa se hace una evaluación.
- Incubación. De ocho meses a un año. Aquí se da capacitación tecnológica y asesorías a otro nivel a fin de que puedan desarrollar sus prototipos.
- Posincubación. Un año. Aquí se apoya a los emprendedores principalmente en cuestiones de financiamiento y la venta de productos.
"En la última etapa ya se empiezan a tambalear solitos y a dar sus primeros pasos sin tanta ayuda de la incubadora".
Las incubadoras de la UNITEC están abiertas para todo público.
"Inicialmente fue como una ventaja competitiva entre universidades,
ahora muchas universidades tienen o al menos tienen programa de
Emprendedores", cuenta González.
El costo
La inscripción para la preincubación cuesta 500 pesos por equipo y mil
200 de capacitación que incluye dos seminarios y asesorías, esto por
persona inscrita.
En la incubación los cursos tienen un costo de mil 600 pesos; son de
tres a cuatro cursos, por persona, con una duración de 40 horas cada
uno.
Al respecto, Albertina González aclara que son cursos que en el mercado se encuentran entre mil 800 y mil 600 dólares.
Más información en www.unitec.mx