Según las investigaciones que dirigió el doctor David Lewis, de Mind
Lab, un laboratorio fundado por integrantes de la industria de
alimentos, comer chocolate origina un estímulo corporal y cerebral
mayor que el de un beso apasionado.
Durante el estudio se observó
la reacción del cerebro y los latidos del corazón de varias parejas
veinteañeras, mientras derretían pequeños trozos de chocolate en sus
bocas y, posteriormente, cuando se besaban.
A los voluntarios se les colocaron electrodos en el cuero cabelludo y monitores cardiacos durante las dos pruebas.
El
chocolate provocó en ellos una excitación mayor que el beso y duplicó
sus latidos; además, el estímulo fue, en muchos casos, hasta cuatro
veces más prolongado.
Lewis indicó que ya se sabía que las
sustancias presentes en el chocolate tienen un efecto sicoactivo; pero
ahora se descubrió que el secreto para una mayor excitación es dejarlo
derretir en la boca.
Por otra parte, es un hecho conocido que el
chocolate es un excelente remedio contra la tristeza, la ansiedad y la
irritabilidad, porque contiene teobromina, cafeína y teofilina, bases
xánticas que estimulan diversas acciones fisiológicas incluyendo las
del sistema nervioso y la circulación sanguínea, además de que tiene
efectos diuréticos.
También es rico en oligoelementos como el calcio y el potasio, lo que lo convierte en un excelente antioxidante.
Tan valioso era en las culturas prehispánicas que, además de consumirse, era utilizado como moneda.
Los niños, ajenos a tantas ventajas, sólo saben que es delicioso.
Nada mejor entonces, que consentirlos este 30 abril preparándoles deliciosos snacks con esta exquisita cobertura: uvas, fresas, malvaviscos, pan, helado y otras golosinas.
Para esto se pintan solas las fuentes de chocolate, la última moda gastronómica.
Estos gadgets
culinarios no sólo se ven lindos cuando están funcionando, pues crean
una cascada de chocolate derretido que además de remitirnos la escena
de algún cuento de hadas, también provoca que se nos haga agua la boca,
¿quién puede negarse a bañar una jugosa fresa en ríos de chocolate de
leche, para después hincarle una buena mordida?
No es de extrañar
entonces que las fuentes de chocolate sean hoy por hoy el
electrodoméstico (por llamarlo de alguna manera) de moda.
Lo que
empezó siendo un divertido añadido a los banquetes de fiestas
infantiles, bodas, primeras comuniones y bautizos se puede hoy también
tener en casa para hacer más ricas las reuniones o simplemente para
tener a los niños entretenidos y contentos en una de esas tardes de
lluvia, ¡que ya se aproximan!