Seis países en desarrollo, entre ellos Brasil y México, recibirán
cada uno 2.5 millones de dólares para crear en sus territorios la
infraestructura necesaria para fabricar vacunas que permitan combatir
una hipotética pandemia causada por el virus de la gripe aviar H5N1.
"La
capacidad actual de producción de vacunas -de una sola dosis- es de mil
500 millones al año, lo que no es suficiente para atender a los 6 mil
millones de personas que hay en el mundo", justificó ayer miércoles la
directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS),
Margaret Chan.
Por ello, la organización ha propiciado un acuerdo
para que Brasil, India, Indonesia, México, Tailandia y Vietnam reciban
fondos suficientes para que en unos años sean capaces de fabricar sus
propias vacunas contra un virus que hasta el momento ha contagiado al
menos a 291 personas, de las que 172 han muerto.
El acuerdo se
comunicó en una reunión realizada el día de ayer en la sede de la OMS,
entre representantes la industria farmacéutica y de gobiernos de países
menos desarrollados, organizaciones internacionales y no
gubernamentales.
Los fondos deberán destinarse a la adquisición
de tecnología necesaria para la fabricación de vacunas, y serán
transferidos por Estados Unidos (donante de 10 millones de dólares) y
Japón (de otros 8 millones).
"Los medicamentos caducan y las
vacunas, como el oselmativir (recomendado por la OMS para combatir el
viru aviar), tienen una vida limitada, mientras que aún no se sabe cómo
será exactamente el virus", por lo que aún no se puede diseñar una
vacuna con todas las garantías de eficacia, explicó Chan.
Lamentó
en ese sentido que "hay múltiples variantes del H5N1 en circulación. No
se puede saber cuál es la que tiene más posibilidades de generar una
pandemia".
Por ello, el director general adjunto de la OMS para
Enfermedades Infecciosas, David Heymann, defendió que "es imperativo
que la comunidad internacional trabaje coordinadamente para asegurar un
acceso más equitativo a las vacunas y otras medidas sanitarias", pues
"todos tenemos la responsabilidad de velar por la seguridad de la salud
pública mundial" señaló en su discurso pronunciado en la sede del
organismo mundial.
Ese tipo de gripe se sufre todos los años y
mata a medio millón de personas en el mundo, y dado que aún se
necesitarán entre tres y cinco años para que esos países puedan
producir sus vacunas, la OMS recuerda que es necesario que a corto
plazo se tenga garantizado el acceso a dosis suficientes para proteger
a sus respectivas poblaciones.