1. CONFUSIÓN. El emprendedor sueña con
iniciar una empresa sin analizar las características que lo harían vivir como
empresario. Ante las dificultades, el emprendedor desiste de su idea de negocio
y lucha por ingresar en el mercado laboral. El empresario insiste hasta
concretar su negocio
2. INTUICIÓN Cuando se
tiene una idea de negocio, lo primero que se debe preguntar es: ¿qué necesidad
y a quién va a satisfacer mi producto o servicio? Generalmente esta pregunta la
realizan hasta que lo lanzan al mercado.
3. PLAN DE NEGOCIOS. Es
necesario establecer las guías de acción para disminuir las debilidades,
mantener sus fortalezas, aprovechar las oportunidades y minimizar los riesgos,
además de determinar la viabilidad de su negocio.
4. MEJORA CONTINUA. Una vez
que se abre la empresa, los
emprendedores dejan a un lado el plan de negocios que elaboraron y las mejores
prácticas empresariales para operar nuevamente de manera intuitiva
5. OBLIGACIONES. Desconoce
los trámites necesarios para abrir un nuevo negocio, lo que trae como resultado
erogaciones adicionales por multas, actualizaciones, y recargos, e incluso, suspensión
de actividades.
6. FLUJO DE EFECTIVO. El emprendedor realiza una planeación de la
operación de su empresa con base en las utilidades que se generan, sin
considerar su ciclo financiero, el cual le permitirá conocer sus necesidades de
efectivo para un periodo determinado.
7. RECUPERACIÓN. Las
inversiones se recuperan con las utilidades y el capital de trabajo con las
ventas. Frecuentemente no se distinguen y cuando hay financiamiento se aprietan
los plazos. Los imprevistos desfasan las inversiones y generan costos que
descontrolan el negocio
8. CLIENTE . El emprendedor
busca afanosamente obtener pedidos iniciales. Sin embargo, minimiza la
importancia que tiene el segundo
pedido, ya que, en la búsqueda de nuevos clientes, no da seguimiento a los compradores
cautivos.
9. ORGANIZACIÓN. El emprendedor es el "hombre orquesta", ya
que le cuesta mucho trabajo delegar actividades en su afán de disminuir gastos
para maximizar las utilidades.
10. PROHIBIDO. Mezclar
gastos personales con los del negocio genera descontrol y dificultad para
evaluar la rentabilidad del negocio. Podrían sobregirar la capacidad del
negocio.