San Francisco.- Con la reciente inclusión de imágenes e información
sobre las atrocidades en Darfur (Sudán) o los mapas que siguen el paso
de la deforestación del Amazonas, en Brasil, Google Earth pone el mundo
entero a tiro de ratón.
Lo de que el mundo es un pañuelo nunca fue
tan cierto como ahora, cuando los usuarios no sólo viajan a los
confines más remotos del planeta sin levantares de la silla sino que
también pueden diseñar mapas a la medida gracias a MyMaps, la
aplicación que Google lanzó hace unos días.
Una ruta que cataloga
un viaje de tres semanas por Japón; un mapa de las ciudades que han
hospedado los Juegos Olímpicos y las que lo harán en el futuro, u otro
con recomendaciones turísticas para la isla de Kauai, en Hawai, son
algunos ejemplos de cómo se pueden personalizar los mapas de la manera
más sencilla con MyMaps.
Dibujar mapas a la medida valiéndose de
GoogleMaps lleva tiempo siendo una realidad, pero hasta ahora esto sólo
estaba al alcance de los usuarios versados en programación.
La
herramienta (en maps.google.com) permite que los usuarios escriban
encima del servicio de mapas y añadan etiquetas, descripciones, fotos o
incluso vídeos.
Un buen ejemplo de ello es un proyecto de audio y
vídeo sobre la historia de la Ruta 66, una autopista que cruza el país
y a la que se ha llamado "la calle principal de EU" .
Se trata
del último giro en una tecnología que pone, literalmente, los últimos
rincones de la Tierra en manos del usuario de a pie.
Gracias a
las imágenes por satélite, hace mucho tiempo ya que los internautas
pueden contemplar imágenes del glaciar Perito Moreno, en Argentina, de
los Moais en la Isla de Pascua o comprobar si el hotel efectivamente
está en línea de playa.
Pero el buscador Google decidió esta
semana dar un paso más allá y unirse al Museo del Holocausto de EU en
un esfuerzo para llamar la atención sobre el conflicto armado en Darfur.
Con
fotografías aéreas de alta resolución que muestran pueblos en llamas,
gigantescos campos de refugiados o imágenes de la vida cotidiana, el
buscador pretende poner su granito de arena para alertar sobre las
atrocidades en una región donde han muerto 200.000 personas y otras 2,5
millones están desplazadas, según Naciones Unidas.
Se trata de un
esfuerzo que podría tener más fuerza que muchos titulares de periódico,
dado lo popular de un servicio que cuenta con 200 millones de usuarios,
según la empresa californiana.
El reciente incidente en torno a
las imágenes de Nueva Orleans anteriores al huracán Katrina prueban el
cada vez más importante papel que las imágenes por satélite juegan en
el discurso público, como señaló el propio Google.
Cientos de
usuarios se echaron encima del buscador hace unos días por colocar en
Google Earth las imágenes de Nueva Orleans anteriores al paso de la
temible tormenta que se llevó la ciudad por delante.
El buscador
se afanó para cambiar las fotografías de los tejados intactos y las
muestras de ebullición en las zonas afectadas por imágenes más
recientes, acallando así las críticas de entre otros, el congresista
demócrata Brad Miller, que exigió a la empresa que actualizase las
imágenes para no herir los sentimientos de sus habitantes.
Lo
cierto es que Google Earth está sirviendo para causas que posiblemente
ni siquiera se les ocurrieron a los ingenieros que lo diseñaron.
Un
aluvión de voluntarios lo utilizaron para tratar de dar con el paradero
de Jim Gray, un conocido investigador informático de Microsoft cuyo
yate desapareció tragado por las aguas de la bahía de San Francisco a
finales de enero.
Entre otros muchos usos, los activistas de
medio ambiente utilizan el programa para controlar hasta dónde llega la
deforestación en el Amazonas, según la comentarista del "San Francisco
Chronicle" Vicki Haddock.
La introducción de la herramienta de
Microsoft que compite con Google Earth, Microsoft Live Search Maps, no
hace sino dar todavía más impulso a esta nueva perspectiva del mundo.
Los
programas son tan populares que hay bitácoras que los siguen, como
gearthblog.com (el blog oficial del buscador) , googlesightseeing.com o
birdseyetourist.com.
Como señala Haddock, se trata de una
perspectiva planetaria que habría sido la envidia de exploradores como
Marco Polo o Neil Armstrong. Y es que nunca antes ha estado tan al
alcance de cualquiera esta "aventura del sofá" .
pmm