Su rivalidad ha inspirado películas y obras de teatro. Uno es
considerado según Forbes el hombre más rico del mundo. El otro, es
visto como el más creativo. Ambos tienen algo en común: se resguardan
tras sus emporios comerciales para demostrar quién es el mejor.
Los
personajes de este artículo no son nuevos. Esporádicamente se ven en
ruedas de prensa y su disposición con los periodistas es casi nula.
Están catalogados como genios informáticos, los gurús tecnológicos, una
percepción que los ha deshumanizado.
Pero Bill Gates, fundador
de Microsoft, y Steve Jobs, creador de Apple, son más que cerebro y
píxeles. Ambos encarnan un drama novelesco cotizado en millones de
dólares y construido a partir de una aguerrida competencia donde cobran
vida las frustraciones, disputas e imitaciones comerciales de dos
amados y odiados estadounidenses.
Esta es la millonésima vez que
se registra la rivalidad entre estas legendarias personalidades. En
1999, el director Martyn Burke retrató en la pantalla grande la vida de
Gates y Jobs con la película Piratas de Silicon Valley, lugar donde
nació el padre de Apple.
La disputa también saltó a las tablas, a
la literatura y a Internet. Hace dos años, el Teatro Musical de Nueva
York montó la obra Nerds://, pieza que narraba las proezas de estos
genios y tuvo un costo por entrada de 15 dólares. En el año 2000, Alan
Deutschman escribió una biografía no autorizada de Jobs: The Second
Coming of Steve Jobs, donde el autor lo describe como un hombre
valiente pero obstinado. Gates también ha sido retratado en más de 100
mil textos. En el sitio Web YouTube, es interminable la lista de videos
animados donde se satiriza a ambos personajes.
No son pocas las
anécdotas que protagonizan Gates y Jobs para poner los ojos del mundo
sobre ellos. Son dignos de ese interés no tanto por esa creatividad
lograda a pesar de no tener estudios formales, sino por sus andanzas en
el camino comercial. Lo han hecho al mejor estilo de una competencia
boxística. ¿Quién se ha quedado tendido sobre la lona?
Primer asalto: el software
El
desarrollo de un sistema operativo intuitivo y eficiente ha sido la
obsesión de Gates y Jobs. Ambos lo lograron, pero aún no se detienen en
ese empeño por demostrar quién tiene el mejor producto.
Gates
picó adelante cuando a pesar de amenazar con vender material
informático a IBM -principal competidor de Apple para la fecha- creó
Windows, un software que usan casi las 900 millones de computadoras en
el mundo. Jobs no se quedó atrás. Dio vida a las Macintosh, menos
populares, pero con un sistema cuyo entorno gráfico enamoró a millones
de personas.
A partir de entonces los usuarios manifestaron su
fidelidad a cada programa, lo cual se mantuvo durante años. Apple
consiguió mantener adeptos incluso en su época de crisis cuando Jobs
fue despedido y Gilbert Amelio se encargó de la empresa. La vejez del
software de Mac obligó a Amelio a licitar para encontrar algo mejor y
fue allí cuando Jobs volvió a Apple, pues su compañía Next resultó
ganadora.
Después de esa puja comercial, pareciera que Gates y
Jobs hubiesen caído en el ring al mismo tiempo. El 5 de abril de 2006,
Apple presentó el software Boot Camp que acompañado de procesadores
Intel permite a los usuarios Mac usar el sistema de su rival, Windows
XP. El nuevo producto crea una segunda partición en el sistema para que
el usuario seleccione entre Mac OS X o el Windows XP.
Apple no lo
consideró una debilidad. Phill Schiller, vicepresidente del área de
productos declaró en ese momento: "Pensamos que Boot Camp hace a la Mac
todavía más atractiva para que los usuarios de Windows consideren hacer
el cambio".
Meses después Microsoft hizo algo similar. En enero
de 2007, salió la versión para el público de Windows Vista, la
actualización del sistema operativo creado por Gates y con el que prevé
obtener 4 millardos de dólares este año. El programa sorprendió a
muchos al observar que la interfaz es parecida al OS X de Mac. Los
internautas fueron los primeros en descalificar a Vista por la
similitud con el software de su competidor.
Segundo asalto: la música
Al
cierre del tercer trimestre de 2006 Apple celebraba porque más de 21
millones de iPod se habían vendido "como pan caliente" en el mundo. El
aparato es el protagonista de una revolución digital que incluye la
instalación de una tienda de música en línea: iTunes y Jobs está detrás
de eso.
Mientras Microsoft mira desde afuera, Apple se convierte
en el rey de los pequeños dispositivos con inconfundibles audífonos
blancos y capacidad para reproducir música, video y almacenamiento de
datos.
Cualquier intento de Gates para destronar a Apple en la
música digital sería arriesgado. En apenas cinco años, iPod ya domina
50% del mercado mundial y 75% de la industria en Estados Unidos. Pero
cuando ya se veía a la compañía de la manzana mordida alzar los brazos
como símbolo de victoria, Microsoft se levantó de la lona y emprendió
una arremetida.
El 14 de noviembre de 2006 salió al mercado el
dispositivo Zune, el llamado "anti iPod". A un precio similar al de su
principal competidor (250 dólares), Gates emprendió una lucha comercial
con un reproductor portátil de 30 gigabytes, creado por la marca
japonesa Toshiba, que además de almacenar música y video funciona como
sintonizador de radio FM y cuenta con conexión inalámbrica o WiFi.
A
Gates nada le importa si iPod es el rey en este terreno comercial. Ya
se metió en el negocio y hará lo mismo de siempre: copia ideas
comerciales y luego destaca un valor diferencial del producto. Zune es
un buen ejemplo. Por un lado, el equipo contará -al igual que el iPod-
con un sitio de descarga en línea llamado ZuneMarketplace. Por el otro,
el dispositivo será el único que permite el intercambio de contenido
digital entre los usuarios.
La estrategia de Gates no pareció
funcionarle esta vez. Y es que la nueva creación de Microsoft no fue
rentable en 2006. Los directivos de la compañía justificaron el hecho
al decir que Zune fue concebido para obtener ganancias a largo plazo.
Tercer asalto: la telefonía móvil
No
hay terreno comercial que se les resista a Gates y Jobs. Hace pocos
años la telefonía móvil también les abrió las puertas y el fundador de
Microsoft fue el primero en entrar. Una nueva generación de celulares
cuyo objetivo es emular una "oficina móvil" fue posible gracias al
sistema operativo Windows Mobile. El programa permite al usuario tener
una computadora móvil, pues ofrece todas las funcionalidades del
Office, acceso a Internet, Messenger y demás herramientas de trabajo de
un PC.
En mayo de 2005 salió la versión 5.0, la más empleada en
Venezuela. La iniciativa resultó un éxito mundial. En el más reciente
congreso de 3GSM se lanzó la versión 6, la cual es compatible con
Windows Vista y el Office 2007.
Ahora Apple es el que sabe que
Microsoft es el rey del software de los smartphones (celulares
inteligentes) y tampoco parece importarle.
Esta vez, Jobs decidió
competir con una solución global: la creación de un celular. En enero
de 2007 fue presentado iPhone, un equipo de 499 dólares con pantalla
sensible al tacto que unifica tres bondades: teléfono móvil, iPod y
navegador Web portátil.
El nuevo dispositivo que es cuatribanda
posee un disco duro de 4 GB, cámara, Bluetooth, conexión inalámbrica y
su sistema operativo es Mac OX S. A partir de junio se venderá en
Estados Unidos, a finales de año en Europa y en 2008 en el continente
asiático. De nuevo, Gates y Jobs están frente a frente con los guantes
puestos. El tiempo dirá quién es el ganador esta vez.
PERFIL
El genio informático
Nació el 28 de octubre de 1955. Seattle, Washington. Estados Unidos.
William
Henry Gates o Bill Gates fue catalogado en 2006 por la revista Forbes
como el hombre más rico del mundo con un patrimonio superior a 53
millardos de dólares. Cursó estudios en la escuela privada de Lakeside,
en Seattle, lugar donde conoció a Paul Allen, quien se convirtió en su
socio cuando fundó Microsoft el 4 de abril de 1975.
Aunque cursó
en la Universidad de Harvard, abandonó sus estudios un año después de
crear Microsoft y pactó con la compañía Altair para crear el hoy
reconocido lenguaje de computadoras Basic. En la década del 80 inició
conversaciones con IBM y logró venderle el sistema operativo DOS,
componente fundamental para competir con su rival Apple.
Gates
triunfó en lo que sería su primera negociación al adquirir los derechos
de licencia y la facultad para vender el software a otras compañías,
contrato que IBM aceptó sin problemas. Está casado con Melinda French,
con quien lidera una fundación social orientada a ofrecer oportunidades
de salud y educación en el mundo. En junio del año pasado, Gates
anunció su retiro de Microsoft para 2008.
El inventor del garaje
Nació el 24 de febrero de 1955. Los Altos, California. Estados Unidos.
Steve
Jobs fue dado en adopción a una pareja de clase trabajadora de escasos
ingresos económicos, situación que afectó su continuidad en los
estudios universitarios. Tan sólo estuvo seis meses en el instituto
Reed Collage en Portland y luego abandonó por completo su preparación
académica.
En 1976, cuando tenía 20 años convenció a su amigo
Steve Wozniak para montar en el garaje de la casa la reconocida Apple,
compañía que diez años después se convirtió en una empresa de 4.000
empleados. En ese lugar comenzaron a ensamblar los primeros ordenadores
Apple, proyecto que fue rechazado por Hewlett-Packard. Jobs salió de la
empresa en 1985 luego de que se le acusara de ser un jefe sin
facultades para tratar al personal.
Creó entonces la compañía
Next y compró por 10 millones de dólares el estudio de animación Pixar.
Doce años después, Jobs recuperó el liderazgo de la compañía. En 1991
se casó con Laurene Powell, a quien conoció en la Universidad de
Stanford y con la que tuvo cuatro hijos. En 2004, se le diagnosticó un
tumor cancerígeno en el páncreas, del cual se recuperó. Según Forbes,
su capital asciende a 4,4 millardos de dólares.
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