Cristina Dorsett es una amante nata de las muñecas y el diseño, por lo que hace 20 años decidió iniciar un negocio de ropita para niños. No tiene una formación formal, ha tomado algunos cursos de diseño, pero “nada más allá de eso”.
Cuando comenzó a hacer la ropa para niños, se dio, en paralelo, la oportunidad de iniciar una fábrica de muñecas. Lo hizo, y logró conjuntar con éxito el diseño de ropa con el diseño de las muñecas al abrir Muñecas Eny.
Su primer “hijita” se llamó Carolina (aún conserva una en su casa) y estuvo a la venta por cinco años: “Empecé sola, al mes contraté a cuatro personas y a los seis meses obtuvimos nuestro primer pedido, fue de Sanborn´s. De ahí, empezamos a crecer poco a poco, ha sido maravilloso, han sido muchas satisfacciones pero también un camino duro, es difícil tener una empresa”, señala Cristina en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx
En principio, hizo una inversión de entre 30 y 40 mil dólares que provinieron de préstamos familiares, incluso vendió su carro: “Fue muy lindo, porque esta es una empresa que ha tenido mucha suerte y he contado con la colaboración de todo mi personal, que es maravilloso. Tengo personal de hace 15 años, empezaron conmigo”.
Aquel primer capital, lo utilizó para realizar su proyecto, comprar máquinas de coser, una cortadora y mesas. Entonces, ella realizaba las compras: “Las hacía yo, agarraba mi carro y me iba al centro a escoger mis telas, encajes, todo. Puedo decir que empecé desde abajo”.
Hasta hoy, Cristina lleva sola la empresa: “Mi día empieza a las seis de la mañana, llego a la empresa entre 8:30 ó 9:00 y salgo entre 21:00 y 22:00 horas, mis jornadas de trabajo son largas. Es estar pensando en nuevos modelos, visión para los nuevos proyectos y todo lo que implica cuidar una empresa. Estar al pie”.
Cristina está al mando de entre 40 y 50 empleados directos y 40 maquiladores externos. Además, sus muñecas continúan en Sanborn´s, pero también se venden en el Palacio de Hierro, Coppel, Sears, diversos hoteles y aeropuertos, donde comercializa desde hace 15 años una línea de muñecas caracterizadas con trajes típicos de cada uno de los Estados que conforman la República Mexicana.
Sobre el proceso creativo, Cristina explica: “Es algo maravilloso porque de repente estoy sentadita y me imagino a una niña y me imagino a la muñeca y empiezo a diseñar o me siento, veo mis telas, mis encajes y empiezo a cortar o a trabajar, de ahí nacen las ideas. Además también viajo, porque también en esto hay moda y hay que estar actualizando, hay que ir a los shows de las muñecas, es como ir a un desfile de modas.”
Creando a Frida
La última creación de Dorsett fue nada más una muñeca de la pintora Frida Kahlo: “Fue un proyecto maravilloso porque siempre he tenido mucha admiración por Frida y pensé que sería maravilloso hacerla”. Hace tres años comenzó a caracterizar de Frida a una de sus muñecas regionales, la cual fue a parar a manos de la familia Kahlo:
“Me buscaron, tuvimos un acercamiento muy padre y me dieron la licencia a nivel mundial para fabricar la muñeca Frida Kahlo. Para mí, fabricarla es un honor porque también representamos a México a través de Frida, su vestuario. Trabajar con esto me llena de orgullo porque estamos trabajando con nuestro México y es cultura.”
Para realizar la muñeca, Cristina llamó al maestro escultor José Guadalupe Barrios, contemporáneo de Diego Rivera, para que plasmara el rostro exacto de la pintora. En la elaboración también contribuyen etnias en Oaxaca y Michoacán.
Llevando México al mundo
En 2006, Muñecas Eny logró convertirse en la primera empresa mexicana de la industria muñequera aceptada para participar en la Feria Internacional del Juguete de Nuremberg, en Alemania, y no sólo fueron aceptados sino que fueron nominados al Premio a la Innovación por la muñeca Frida Khalo (ahí fue donde se presentó):
“Hicimos la solicitud para asistir, es muy difícil que acepten a una empresa a nivel mundial. El proceso llevo aproximadamente 15 días, nos dieron respuesta, y mandamos la muñeca. Es un gran honor como empresa mexicana que nos hayan nominado para que también el mundo sepa que en México tenemos la calidad y el amor para hacer cosas maravillosas y que puedan venderse alrededor del mundo y ser internacionales.”
En julio de este año, y con motivo del centenario del natalicio de Frida, Muñecas Eny está preparando entre tres y cuatro nuevos modelos que serán presentados este año. También participarán con ellos en Nuremberg para 2008.
Están en pláticas para exportar la muñeca a Japón, España y Estados Unidos, donde ya exportan además de El Salvador y Argentina.
La muñeca Frida Kahlo tiene un precio aproximado de 2 mil pesos, salió con un tiraje inicial de 5 mil y viene acompañada de un disco de la Sociedad Filarmónica de la Ciudad de México y un libro que narra la vida de la artista escrito por Isolda Kahlo, sobrina de Frida.
Los retos de Eny
Hasta hoy, la empresa ha crecido con sus propios medios: “Estamos en franco crecimiento, expansión y lo que necesito es capital de trabajo. Tenemos mercado, pedidos y no tenemos lo necesario económicamente para hacerle frente a toda la demanda nacional e internacional. Todo lo he financiado yo y no es fácil, pero el amor de mi personal, mi tenacidad, el amor a mi trabajo... yo quiero que esta empresa crezca, pero pido ayuda.”
Cristina narra que lo que más requiere en este momento es capital de trabajo, así como que ha buscado, sin éxito, apoyo de instituciones gubernamentales y no gubernamentales: “Me da mucha tristeza que siendo una empresa que da empleos y que soy una mujer sola, no me apoyen. He acudido a banca de primer piso, a Bancomext, y he suplicado que me ayuden y hasta la fecha nada. Llevo como seis meses tocando puertas, la verdad sí es muy triste porque la empresa es exitosa tengo muchas ventas y me falta capital de trabajo, incluso para exportar.
“Amo mi trabajo, mi empresa, mi trabajo, han sido muchos años de esfuerzo. Es toda mi vida y seguiré hasta el final”.
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