Cuando apareció en 1984 el Mc Donald College en North Strathfield, un suburbio de Sydney, no fue tomado muy en serio por la comunidad académica, pero cuando en 1994 nació la General Motors University, las universidades corporativas empezaron a ser vistas con otros ojos.
Actualmente, las universidades corporativas han demostrado ser un buen método para encarar diversos frentes de entrenamiento de cuadros profesionales, en empresas que precisan que sus procesos exitosos se repliquen cuantas veces sea necesario en la organización.
Resultados palpables se observan en el trabajo comprometido a través del desarrollo personal; el involucramiento de los empleados con los objetivos estratégicos de la compañía y una reducción dramática de la rotación de personal, mediante la generación de relaciones de lealtad y una cultura de autogestión de aprendizaje.
En México, e-Innovation creó la Universidad Corporativa con lo cual pretende convertirse en una oferta de educación y formación de vanguardia en México, mediante una metodología propia que comprende el análisis de los escenarios educativos y de investigación que demandan las empresas, programas de estudio estandarizados y medios tecnológicos que facilitan el acceso al conocimiento.
Carlos Sánchez Sodi, director general de e-Innovation, comenta: “Las universidades corporativas son una necesidad que forma parte del impulso transformador de las empresas, en busca de la competitividad en el mundo global”.
Dado que los corporativos modernos requieren de ejecutivos con una nueva actitud, un nuevo compromiso y conocimientos que cambien y se actualicen con rapidez, la Universidad Corporativa diseñó cuatro cursos diseñados acorde a las necesidades específicas de las empresas.
Dichos programas se caracterizan por sus contenidos organizados por objetos de aprendizaje; desarrollo de simuladores, foros y comunidades interactivas; consultoría educativa y tecnológica, con soluciones ad hoc a cada organización; actividades bajo supervisión de un tutor, y actividades de carácter asíncrono que permiten la práctica y ejercicio de los conocimientos a través de dinámicas como el manejo de roles, análisis y reflexión, solución de problemas, integración y aplicación del conocimiento; y administración de los contenidos y del aprendizaje.
“Los corporativos tienen ahora la oportunidad de aprovechar las nuevas relaciones de aprendizaje que ofrecen tecnologías como el e-Learning, que ha demostrado ser una herramienta pedagógicamente ventajosa y que ofrece materiales y técnicas didácticas que superan en los resultados a la formación presencial”, explica Sánchez.
El e-Learning, combina las herramientas tecnológicas, con técnicas pedagógicas y contenidos organizados por objetos de aprendizaje, que facilitan a una empresa entregar conocimientos mediante instrumentos didácticos de alta tecnología con propósitos de actualización profesional, educación formal, evaluación y certificación de competencias, así como los métodos para evaluar el aprovechamiento de la formación en tiempo real, frente a los retos mismos del trabajo cotidiano.
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