Pocas veces voltearíamos a mirar nuestra cadera, si no fuera porque es una zona problemática para la mayoría de las mujeres.Sin embargo, si ponemos atención descubriremos que la cadera es importantísima: gracias a ella caminamos, mantenemos el equilibrio, nos movemos con libertad para adelante, atrás, para un lado, el otro y somos capaces de girar. Es el puente entre los hombros y las piernas, entre la parte superior y la inferior del cuerpo. Algunos yoguis creen que la cadera representa la intersección espiritual entre nuestra parte superior y la inferior. En ayurveda, las caderas son la casa de la creatividad.
Por fortuna, hay formas sencillas y efectivas para mantenerla con buen tono.
Un movimiento sexy
Con la vida sedentaria, la cadera pierde su elasticidad natural, abriendo la puerta a molestias crónicas como la limitación de nuestro rango de movimiento, el desbalance natural del cuerpo e incluso el dolor.
Las caderas están diseñadas para moverse; por ello, para mantenerlas en forma hay que formar hábitos que las hagan fuertes y flexibles, contribuyendo a mejorar la postura, nuestro balance y gracia.
Si siempre estás sentada...
Cuando nos sentamos, los músculos se relajan y gradualmente comienzan a perder tono. Si permanecemos en esta posición mucho tiempo, la cadera se inclina, creando presión en la espina baja y cambiando la posición de apoyo del peso en las rodillas, lo que significa futuras lesiones.
Intenta caminar con pasos firmes y largos cuando te desplaces hacia el baño, el escritorio de algún compañero o adonde quiera que vayas. Esto fortalecerá los músculos que rodean la pelvis.
Un ejercicio muy benéfico.
Cada vez que puedas, aprieta los glúteos hacia adentro, al mismo tiempo que enderezas la espalda.
Efectivo, el "péndulo"
Pensando que eres una mujer activa y con poco tiempo para una rutina larga, este movimiento (que podrás realizar prácticamente donde sea) le dará a tus caderas equilibrio, incrementando simultáneamente fuerza y elasticidad; mejorará tu balance y dará tono a caderas y muslos.
Cómo hacerlo: Parada, con los pies juntos y las manos en la cadera (puedes estar cerca de una silla o pared para mantener el balance), aprieta el abdomen. Inhala y cambia el peso de tu cuerpo a la pierna derecha. Al momento de exhalar eleva la pierna izquierda lateralmente, de 10 a 15 centímetros sobre el piso. Mantén rodillas y pies alineados al frente. Inhala guardando esta posición.
Exhala al tiempo que llevas la pierna hacia adelante y bajas. Ejecuta tres sets de 15 repeticiones por pierna.