Bondy Fiesta nació en 1975 como una idea de Roberto Aguilar, a quien se le ocurrió un nuevo concepto: la venta de pequeños juguetes rellenos de dulces.Al principio, su creador se dedicaba a acudir de tienda en tienda para buscar algunos clientes.
Roberto Aguilar, director comercial de la compañía, recuerda que la gente no quería ese tipo de productos, pues no eran conocidos; sin embargo, poco a poco se fueron adaptando al concepto.
La empresa tuvo un crecimiento sostenido durante sus primeros años, pero en la crisis de 1995 sufrieron para sobrevivir.
"La idea que teníamos nos permitió mantenernos y hacernos de un nombre en el mercado", agrega.
Aguilar comenta que en la actualidad tienen unos 80 productos propios, entre los que destacan teléfonos celulares, pequeños carros, perinolas y micrófonos, entre otros.
Sin embargo, menciona que en 2002 ya tenían la suficiente capacidad para producir más artículos, por lo que decidieron comenzar a comprar licencias.
"La primera fue con Looney Tunes, y de 2002 a la fecha hemos tenido unos 150 artículos bajo este modelo", refiere.
El directivo explica que además de tener la autorización para operar la marca hay que adaptarla al negocio que ellos tienen y crear sus propios conceptos. Así, por ejemplo, en este momento tienen algunos acuerdos con Televisa, a quien le compran licencias para explotar programas y telenovelas.
"Tenemos ´La fea más bella´, ´Rebelde´, ´El Chavo del 8´, entre otros", señala.
Por otra parte, comenta que tienen acuerdos con Mattel, Hot Wheels y Barbie, así como Rosita Fresita, Bob Esponja, Spiderman, Gardfield, Hulk, Sueños y caramelos y los equipos de futbol América, Chivas y Cruz Azul.
Body Fiesta comenzó a exportar en 1998 con sus propios conceptos, pero a partir de 2002 las alianzas le permitieron incrementar sus ventas al exterior.
"Hay también acuerdos regionales con Televisa. Las novelas mexicanas en Estados Unidos tardan más en llegar, lo que nos da la oportunidad de desplazar nuestros productos por más tiempo", explica.
Aguilar agrega que ellos se dedican a fabricar tanto el dulce como el juguete, pero muchas veces se asocian con otras compañías, quienes le maquilan la mercancía, para que su oferta sea más variada.
"Cuando explotamos una licencia hacemos una paleta, pero diseñamos algún juguete u otro dulce que mandamos elaborar, gracias a lo cual tenemos mayor oferta, nos movemos con mayor velocidad y estamos pronto en el mercado", relata.
De 1998 a la fecha, Bondy Fiesta exporta principalmente a Estados Unidos y a Europa, pero sus artículos también llegan a Emiratos Árabes Unidos, Sudáfrica, Nueva Zelanda e Indonesia.
También venden a Venezuela, Chile y Canadá, Puerto Rico.
Según Aguilar, la compañía desplaza mil toneladas de dulces cada año y varios millones de juguetes.
Del porcentaje total de ventas de la compañía, 30% van al exterior.
Body Fiesta tiene mayor presencia en tiendas de autoservicios y las dulcerías como Wal-Mart, Chedraui, Gigante, Farmacias Benavides, dulcerías y tiendas de regalo, entre otras.
El empresario destaca que Body Fiesta se ha ganado un lugar en el mercado de la confitería, aunque tienen la competencia de pequeños fabricantes.
El directivo de la empresa expone que para ellos los chinos son una oportunidad, pues encontraron proveedores que les venden máquinas a precios muy competitivos y eso se refleja en el costo final del producto, lo cual también favorece al cliente, porque se le puede dar los artículos a un costo más bajo.
"Nosotros analizábamos a los chinos y veíamos que fabricaban y vendían muy barato, independientemente de su mano de obra", manifiesta el empresario.
Comenta que en el mundo hay otras empresas que hacen juguetes rellenos de dulces como ellos y que la calidad es similar, pero a un mayor costo.
Por ejemplo, hay productos estadounidenses que llegan de China y que son la principal competencia de Bondy, "pero el costo de nosotros es menor y eso es una ventaja competitiva", argumenta.
En cuanto a los participantes locales, el directivo externa que encontraron un nicho de mercado que es difícil explotar para otras compañías como Ricolino o Sonrics.
Sin embargo, las mercancías de Bondy tienen la combinación de juguetes y dulces, pero además no se hacen en grandes volúmenes, como otras firmas y por lo tanto no le ven tantas ganancias.
Pese a ello, el negocio logró consolidarse y da empleo a unas 600 personas y tienen ritmos de crecimiento de 15% anual.
Aguilar recalca que la estacionalidad de sus productos no es tan marcada como en el caso de los juguetes, pues se comercializan a lo largo del año.
A diferencia de los juguetes, que sus temporadas altas son en enero y abril, los artículos de Bondy Fiesta se demandan durante todo el año e incluso más en vacaciones.
Y adelanta que su objetivo para este año es tener más licencias y mayores ventas, pues en 2006 la evolución no fue como la que se esperaba, no obstante, estima que la industria de la confitería logrará un repunte importante en el próximo año.
Afirma que uno de los aspectos que favorecen a la empresa es que innovan de manera constante, es decir, ofrecen golosinas y caramelos que incluyen juguetes o estampas con los artistas y caricaturas de moda.
Precisa que colocan en el mercado nueva mercancía cada mes, "y estamos a la caza de lo que a los niños, jóvenes y adultos les interesa más".
Insiste que en 2007 buscarán satisfacer los gustos y necesidades de los clientes.