El Universal PYMES
 
 Buscar en: 
 
 
La única franquicia social en México

Empleando a cerca de 32 personas, Centro Unidos ha ayudado a rehabilitar a más de mil pacientes en programas que duran 28 días
- A   A   A +

Paola Morales M./ELUNIVERSAL.com.mx
El Universal

Miércoles 03 de enero de 2007

Gilberto Salazar es alcohólico y drogadicto y tuvo que acudir a un centro de tratamiento. Ahí aprendió a dejar de beber y drogarse. Para lograrlo utilizaron en él el celebérrimo, en parte por 28 Días, una película donde sale Sandra Bullock, modelo Minnesota.

Dicha técnica le gustó tanto que decidió crear una asociación civil dedicada a combatir las adicciones y por el lado empresarial, ofrecer terapias más baratas y con los mismo estándares de calidad y tecnología de este modelo: “Lo que ha hecho nuestra institución es poner estos modelos, que son muy caros en otros lugares, al alcance de más personas en México. Estamos hasta 10% menos de lo que cuesta uno de estos tratamientos en Estados Unidos”, explica Gilberto en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx

Así, en 1997, Gilberto fundó la asociación civil Unidos en la Prevención de Adicciones en Monterrey, Nuevo Léon. De ella depende Centro Unidos Adicciones, un centro de rehabilitación con internamiento para mujeres y hombres que tienen problemas con su manera de beber, que abusan de medicamentos controlados o consumen otras drogas.

Para entrar en materia, el modelo Minnesota se remonta a la intención de profesionalizar los servicios de los Alcohólicos Anónimos de los años treinta. Entonces se le integraron más métodos para que las personas con alcoholismo y drogadicción salieran adelante. Consta de una serie de corrientes psicológicas que dan como resultado que la persona cambie no sólo con su adicción sino que solucione los problemas que le causó la dependencia.

A la fecha, tienen dos unidades en Monterrey, pero desde hace un par de años comenzaron a adaptar el modelo para ser franquiciado: “No pensábamos franquiciarlo, pero nos dimos cuenta de que estaba teniendo aceptación y que logramos que nuestra institución bajara los costos al nivel de que la gente podía acceder a ellos. Además nos percatamos de que teníamos un modelo exitoso que estaba funcionando sobre otros, ya que en México hay una deficiencia total de centros de tratamiento, algunos son tan malos que no enarbolan las características fundamentales de tratar al paciente con amor, respeto, honestidad y aceptación.”

De esta forma se convirtieron en la primera franquicia social de tercera generación en México. El año pasado recibieron la certificación de la misma y fue cuando comenzaron con la comercialización, aunque será este año cuando lo hagan en forma.

Por la naturaleza de la franquicia, sólo se otorgarán ocho en todo territorio nacional con el fin de garantizar que haya una por cada tres estados. Al momento hay interesados en Chihuahua, Jalisco y Morelos.

La cuota de entrada arranca en 300 mil pesos para un centro de tratamiento con hasta 16 pacientes; 400 mil hasta para 32 pacientes; y 600 mil pesos para centros arriba de 40 pacientes. Este monto en realidad cubre la cuota de capacitación: “El franquiciatario envía a su personal a capacitarse a los centros que ya operan; la cuota inicial es mas bien para pagar todos los gastos del personal que manden y un mes antes de que abran, vamos al lugar y continuamos capacitando”.

Se estiman una inversión extra de 500 mil pesos para la franquicia más pequeña, los cuales se usarían en compra de camas, mobiliario, consultorio médico, etcétera. Además de la renta de un local, quinta o casa, si es que no cuenta con ella. Para los demás tamaños, se calculan unos 100 mil pesos extra.

El pago de la cuota de entrada es de contado y en una sola exhibición a la firma del contrato; el resto de la inversión se hace conforme el franquiciatario decida hacerlo.

Se requiere de una casa de uso de suelo comercial o una quinta campestre con un mínimo de 2 mil 500 metros cuadrados de terreno, además no debe tener mucho recovecos ni muchos pisos: “Además buscamos que los franquiciatarios tengan un gusto por la asistencia social y si han tenido un problema similar, ayuda a que se sienta mejor con este tipo de franquicia.”

Se requieren cerca de 12 empleados para la franquicia más chica: médicos, enfermeros, terapeutas, guías, cocineros, servicios generales. Mientras que el tiempo de apertura depende de los tiempos de cada franquiciatario.

El retorno de inversión está calculado en 18 meses. Las utilidades son del 25%, aproximadamente. Se pagan regalías de 5% sobre las ventas o ingresos. El contrato es de por vida.

Sobre la rehabilitación

Empleando a cerca de 32 personas, Centro Unidos ha ayudado a rehabilitar a más de mil pacientes en programas que duran 28 días con un costo de 42 mil 750 pesos; otras instituciones en México cobran más de 100 mil pesos.

La drogadicción ha crecido en márgenes de 300% a partir de que se sellaron las fronteras en 2001.

Sus planes son terminar las franquicias “Quiero bajar de peso” y “Sin bulimia”, entre otras. Fuera de México empezarán con las transferencias tecnológicas: “Ellos crean una institución y usan nuestro modelo, hay interesados en Argentina y Perú, pero quisimos empezar este año para mejorar y entregar todo bien”, finaliza Gilberto.

Más información: www.adicciones.org.mx / www.centrounidos.org / (81) 8331 0824 / 8332 9001.

rcr/amr

 

Home   >  Pymes

El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio
© 2007 Copyright El Universal Online México, S.A. de C.V.