La mayoría de los internautas no acaba de entender lo peligrosas que pueden ser algunas de sus actividades y conductas en el ciberespacio.
Los problemas pueden ser irreversibles si no se toman las medidas necesarias recomendadas por los expertos en la materia.
Qué hacer y qué no al navegar en internet es decisión del usuario, pero si se toman en cuenta las siguientes medidas difícilmente se caerá en sitios no deseados y también se evitarán los ataques cibernéticos.
Toma tus precauciones
1. No abrir archivos adjuntos en mensajes de correo electrónico que provienen de remitentes desconocidos. Éste es uno de los principales problemas de seguridad que existen en internet, que se agudiza por no contar con sistemas de protección integral (como antivirus), debidamente actualizados.
"Los principales ataques por correo electrónico mediante archivos infectados con malware como virus, gusanos y troyanos, buscan que el atacante tome control remoto del sistema y/o tenga acceso a información privada", comenta Víctor Ibáñez, especialista en Seguridad para el Sector Financiero de Symantec México.
El experto asegura que a este problema se suma el fenómeno creciente del phishing (mensajes enviados por remitentes falsos, que se hacen pasar por instituciones comerciales, como bancos). Su intención es sustraer datos confidenciales para tener acceso a las cuentas de los usuarios.
"No se deben abrir aquellos correos provenientes de remitentes desconocidos, ni se debe acceder jamás a un sitio web desde un vínculo enviado por e-mail de dudosa procedencia. Es muy importante teclear siempre completa la dirección de los lugares a visitar, sobre todo si se trata de instituciones bancarias o de comercio electrónico", afirma Ibáñez.
2. No instalar aplicaciones sin autorización en la oficina, el colegio o el hogar. Éste puede ser el caso de sistemas de mensajería instantánea, o programas Peer to Peer (P2P) como Ares y Gnutella, que permiten a los usuarios compartir archivos entre sí.
Una medida de prevención consiste en no otorgar privilegios de administrador a los equipos de cómputo que emplean en forma compartida empleados, público en general o los hijos pequeños en casa. Esta sencilla precaución puede combatir con éxito la instalación furtiva de programas no autorizados por los dueños de las PC.
"Aunque lo ideal es no utilizarlos, la realidad es que los programas P2P no dejarán de emplearse, aun cuando existen muchos riesgos asociados de contaminación, sobre todo si se utilizan las configuraciones que vienen por default", agrega Ibáñez. En estos programas se debe evitar, por tanto, compartir unidades completas de discos duros o carpetas, con el propósito de reducir el peligro asociado.
3. No visitar sitios web de riesgo, como páginas pornográficas o de software ilegal, que son fuente potencial de programas espía, correos electrónicos no deseados y virus. No siempre los usuarios tienen la intención de visitar expresamente estos lugares, sin embargo, al navegar se puede llegar a ellos por mera casualidad o incluso por simple equivocación o desconocimiento.
"Afortunadamente, existen nuevas tecnologías como McAfee Site Advisor, que brindan un nivel adicional de protección, pues al realizar una búsqueda, por ejemplo, se advierte a los internautas que en determinados sitios web puede haber código malicioso o fraudes electrónicos", menciona Gustavo Maldonado, director de producto para el Mercado de Consumo de McAfee.
Explica que las advertencias de esta aplicación se realizan mediante un esquema de clasificación tipo semáforo, muy fácil de entender y sin que se afecte la velocidad de navegación con programas como Explorer o Firefox.
Los usuarios interesados pueden descargar e instalar sin costo alguno este programa (www.siteadvisor.com), que proporciona protección adicional en línea al realizar búsquedas mediante sitios como Google, o simplemente cuando se brinca de un sitio a otro en el ciberespacio.
4. No conectarse a redes inalámbricas poco confiables. Para Stu Elefant, gerente de redes inalámbricas de McAfee, "hay dos riesgos principales en las redes Wi-Fi en cualquier parte del mundo: tus datos pueden ser robados mientras que se transmiten por el aire, y un hacker puede meterse a tu red".
En entrevista, el especialista afirma que un delincuente informático podría aprovechar la poca seguridad que ofrecen actualmente algunas de estas redes en oficinas, escuelas y hogares, con el objetivo de infiltrarse. De ahí la importancia de encriptar los datos.
No sólo eso: debe evitarse al máximo la realización de transacciones electrónicas o el manejo de números de cuenta y códigos de acceso a través de redes públicas inalámbricas, a menos que se cuente con un esquema de protección integral, y se tenga la configuración adecuada del equipo de cómputo.
El problema de la seguridad en las redes inalámbricas domésticas puede ser considerable.
De acuerdo con el Informe sobre Amenazas a la Seguridad en Internet, publicado por Symantec hace algunos meses, los usuarios del hogar, al tener menos recursos para implementar medidas de seguridad, con más frecuencia son blanco de atacantes informáticos.
El estudio indica que los usuarios del hogar actualmente son el sector más agredido, con 86% de todos los ataques dirigidos, seguidos por las empresas de servicios financieros. "El 30% de todas las amenazas inalámbricas actuales consiste en el uso de dispositivos para localizar puntos de acceso", mediante diversas técnicas como el ‘wardriving’.
"Se va con una notebook equipada en un auto, y se maneja despacio, captando frecuencias inalámbricas y buscando redes inalámbricas poco seguras que permitan el acceso a las mismas. En eso consiste dicha técnica delictiva", explica Ibáñez.
5. No desactivar o inhabilitar las herramientas de seguridad. Esta tentación puede ser muy grande en lugares públicos como centros de cómputo escolares, oficinas y cafés internet. Los usuarios manipulan el firewall o el antivirus con el propósito de descargar archivos o instalar cierto tipo de programas.
Para evitar estas manipulaciones, se cuenta con programas de filtrado de contenido, que permiten vigilar y proteger el acceso de los usuarios a los servidores, de conformidad con una política de uso aceptable previamente definida. Por otra parte, optimizan el uso adecuado y racional de los recursos internáuticos.
En México, el problema tiende a agravarse.
Una encuesta recién realizada por Web@Work 2006, de Websense, encontró que sólo 44% de los empleados mexicanos entrevistados consideró la infección de los equipos informáticos de su empresa con spyware o virus como causal de la pérdida del empleo.
Más aún: los encuestados nacionales dedicaron 7.5 horas a la semana visitando sitios web no relacionados con su trabajo. La cifra es alta comparada con Brasil (4.7 horas), Colombia (3.9 horas) y Chile (3.7 horas).
El filtrado de contenidos como el ofrecido por Websense (www.websense.com), evita el uso indebido de los valiosos recursos de ancho de banda, disminuye la responsabilidad legal de las empresas, aumenta la productividad de los empleados y minimiza la posibilidad de descargar material con contenido ofensivo y código malicioso. El programa puede evaluarse sin costo durante 30 días.
6. No creer plenamente en todos los mensajes que se leen desde el ciberespacio. La ingenuidad es un valor que es muy poco apreciado en los hábitos de navegación en el ciberespacio.
En realidad, el sentido común puede ser un excelente medio para navegar con precaución cuando se está mucho tiempo en línea.
Si un desconocido en la calle te pide datos personales como tu domicilio o tu teléfono ¿se los proporcionarías? La respuesta más lógica es no y, por supuesto, lo mismo debe hacerse al navegar por el ciberespacio.
No basta con que cualquier sitio web te pida llenar formularios para que lo hagas. En ocasiones, las bases de datos así recabadas sirven para engrosar las filas del spam que se recibe, sobre todo cuando no tenemos idea de la ética presente —o futura— del lugar que nos pide información, por lo regular a cambio de una descarga o una suscripción a algún servicio.
Si tienes dudas respecto al prestigio del sitio web que te solicita datos personales, lo mejor es no proporcionarlos o llenar con caracteres alfanuméricos los campos solicitados. A fin de cuentas, la privacidad es un bien aun más valioso que una aplicación gratuita. ¿No crees?